martes, mayo 5

Los extremistas en el Partido Bolchevique durante la Crisis de Abril

Mítin de soldados en Petrogrado

…el 27 de marzo, el Gobierno Provisional fue forzado a publicar una declaración de los objetivos de guerra más en línea con la posición del Soviet y luego enviarlo a sus aliados como declaración oficial de política de gobierno.

Esto fue hecho el 18 de abril. Miliukov, sin embargo, intentó anular las implicancias de la declaración con una nota explicatoria afirmando que la revolución no produciría ningún debilitamiento de los esfuerzos de guerra. Por el contrario, afirmó, la Rusia revolucionaria está más inspirada que nunca por los altos ideales democráticos de los aliados y cumplirá todos sus compromisos con ellos. El texto de la nota de Miliukov llamó la atención del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado el 19 de abril, y fue publicado en los periódicos del siguiente día. La mayoría de los líderes socialistas se sintió naturalmente traicionada mientras los volátiles obreros y soldados de la capital descargaron su furia mediante manifestaciones armadas. El 20 y 21 de abril, miles de soldados coreando consignas como “Abajo Miliukov”, “Abajo las políticas anexionistas” y aún “Abajo el Gobierno Provisional”, se manifestaron en las afueras de la sede del gobierno en el Palacio Mariinsky. Unos cuantos enfrentamientos ocurrieron entre manifestantes seguidores del gobierno y los contrarios a él, y los disturbios no terminaron hasta muy tarde del veintinuno, cuando el Soviet proclamó una prohibición de dos días a las demostraciones callejeras y el gobierno publicó una explicación –o más correctamente, una retractación– de la nota de Miliukov en la que reafirmó sus solidaridad con la posición del Soviet. La consecuencia de los días de abril fue la salida de Miliukov del gabinete y la formación del primer Gobierno Provisional de coalición, compuesto de seis socialistas y nueve “capitalistas”…

Los roles que jugaron el Comité Central Bolchevique y la organización de Petrogrado del partido en el desarrollo de la crisis de abril fueron reveladores y proféticos. Militantes de base del partido, miembros de los regimientos de la guarnición y de las fábricas, ayudaron indudablemente a provocar las manifestaciones callejeras en primer lugar, aunque el Comité Central Bolchevique no estuvo envuelto hasta después de que el movimiento se hubo encaminado. En la mañana del 20 de abril, una sesión de emergencia del Comité Central adoptó una resolución redactada ambiguamente, escrita por Lenin, que condenaba la nota de Miliukov y sugería que sólo transfiriendo todo el poder al Soviet la paz inmediata era posible, pero que era casi una invitación a los seguidores del partido a las calles. Una segunda resolución propuesta por Lenin y aprobada por el Comité Central el 21 de abril fue más directa, llamando a los agitadores bolcheviques a organizar inmediatamente mítines y manifestaciones masivos de protesta. Sin embargo, cuando el Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado resolvió prohibir las manifestaciones, los representantes bolcheviques no se opusieron a la medida.

Mientras tanto, elementos impulsivos de la organización de Petrogrado del Partido y de la Organización Militar Bolchevique adoptaron una actitud más militante. El 20 de abril, cuando las turbas enfurecidas se reunieron en las afueras del Palacio Mariinsky, algunos delegados distritales en la sesión de la tarde de la Primera Conferencia Bolchevique de la Ciudad de Petrogrado apelaron por el derrocamiento inmediato del Gobierno Provisional, y V.I. Nevsky de la Organización Militar habló en favor de movilizar las tropas, evidentemente mediante agitación en nombre de la toma del poder por el Soviet. Ludmilla Stal, una antigua bolchevique y miembro del Comité Petersburgo, intentó enfriar a los termocéfalos con la admonición de que los delegados “no deberían ser más izquierdistas que el propio Lenin”. Los delegados a la conferencia aprobaron llamar a los obreros y soldados a “organizar expresiones de su solidaridad con la resolución del CC”, es decir, su cautelosa primera resolución condenando la nota de Miliukov y sugiriendo la transferencia del poder a los Soviets.

En la reunión de la Comisión Ejecutiva del Comité bolchevique de Petersburgo, en la misma noche, sin embargo, la cuestión de derrocar al Gobierno Provisional fue reconsiderada y evidentemente atrajo creciente apoyo. El único líder identificado en los recuesntos soviéticos es S.Ia. Bogdatiev, un miembro del Comité Petersburgo de la fábrica Putilov y candidato al Comité Central bolchevique en la Sétima Conferencia de Toda Rusia del Partido Bolchevique, fue quien redactó un volante llevando la firma del Comité Persburgo llamando al derrocamiento inmediato del Gobierno Provisional, que tuvo amplia circulación el 21 de abril y fue el principal responsable de la súbita aparición entre los manifestantes de banderas leyendo “Abajo el Gobierno Provisional”...Bogdatiev y sus seguidores fueron también responsabilizados de haber agitado por el arresto del gabinete de ministros. Lenin hizo escuchar su oposición a esas actividades no autorizadas, en una declaración a la Sétima Conferencia de Toda Rusia del Partido Bolchevique el 24 de abril. Sus observaciones en esta ocasión sugirieron que la tarea de conducir a las masas a derrocar al Gobierno Provisional ahora le parecía más compleja que en los días inmediatos a su regreso a Rusia.

“No sabemos si en estos momentos turbulentos las masas oscilarán en nuestra dirección, la cuestión habría sido diferente si ellas hubieran girado repentinamente. Propusimos una manifestación pacífica pero algunos camaradas en el Comité Petersburgo introdujo una nueva consigna. La anulamos pero no pudimos pararla a tiempo, y las masas siguieron la consigna del Comité Petersburgo. Reconocemos que la consigna “Abajo el Gobierno Provisional” es aventurerista, que no podemos derrocar ahora al gobierno… Quisimos sólo un reconocimiento pacífico de las fuerzas de nuestro enemigo y no dar batalla. Pero el Comité Petersburgo tomó posición “un poquitín a la izquierda”… Moverse “un poquitín a la izquierda” en el momento de la acción fue inepto. Nosotros consideramos esto un crimen… Nosotros no permaneceríamos un minuto más en el Comité Central si permitiéramos conscientemente tal paso. Ocurrió debido a las imperfecciones en nuestra maquinaria organizativa… ¿Hubo errores? Sí, los hubo. Sólo aquellos que no actúan no cometen errores. Pero “organizar bien” es una tarea difícil”.

Extractos de "Prelude to Revolution" de Alexander Rabinowitch, Indiana University Press, 1991. Traducción propia

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