sábado, marzo 10

Petrogrado es un hervidero



Petrogrado (25 de Febrero de 1917).- Un nuevo día de manifestaciones vivió la ciudad de Petrogrado. Pero a diferencia de los últimos días, en las de hoy se advirtió clara presencia militante de partidos socialistas y ordenada organización de las marchas. La ciudad se ha paralizado, los obreros se han declarado en huelga, los periódicos han dejado de circular, el transporte se ha interrumpido, los estudiantes abandonaron las clases para unirse a las manifestaciones, los comercios cerraron sus puertas.

La explosión popular se ha generalizado. Una multitud estimada entre 200,000-300,000 marchó por distintos puntos de la ciudad, bajo banderas rojas izadas y banderolas conteniendo lemas revolucionarios que en esta oportunidad pusieron más énfasis en “Abajo el Zar” y “Abajo la Guerra”.

Nuevamente, en el puente Liteiny se produjo enfrentamientos con la policía que trataba de evitar que los manifestantes cruzaran el puente hacia el centro de la ciudad. Los trabajadores no se dejaron arredrar y resistieron los embates, logrando desmontar al jefe de la policía que fue muerto con su propio revólver. Los cosacos enviados a defender el puente ni siquiera intentaron intervenir.

Los manifestantes ganaron el centro de Petrogrado, venciendo a la policía en los enfrentamientos. Al llegar cerca a la Catedral de Kazán, la multitud se encontró con una fila de cosacos cerrándoles el paso. Casi en el mismo lugar en el que en 1905 se produjo el tristemente célebre “Domingo Sangriento”. Las partes estuvieron frente a frente, a prudente distancia, en una pausa de minutos, en la que una joven se aproximó a los cosacos en medio de la aprensión general. Al llegar frente al jefe del regimiento le ofreció unas flores que luego de una tensa espera, el cosaco aceptó saludando a la joven. Un grito de “Hurra” fue lanzando por la masa de manifestantes. Los cosacos se negaron a reprimir a la gente, mostrando su simpatía por los protestantes. “

Soldados fueron enviados a contener a los manifestantes. En una zona comercial, un pelotón de “dragones” abrió fuego contra la multitud, matando a tres personas. Cerca a la Duma, nueve manifestantes más fueron muertos. Entre los soldados empezó a cundir la indignación por estos hechos: la mayoría se rehusó a reprimir a las masas y otros se plegaron a los manifestantes para enfrentar a la policía. Los cosacos incluso intervinieron para rescatar a civiles de manos de los policías, avanzando en fila con sables en la mano para enfrentarlos. La policía tuvo que replegarse seguida por una lluvia de piedras lanzadas por las masas.

Casi todas las plantas industriales de la ciudad se paralizaron en virtud de la voluntad obrera de manifestar su protesta. El distrito de Vyborg, de amplia presencia bolchevique, fue el más activo y radical. Los enfrentamientos con las fuerzas del orden fueron constantes en esa zona industrial; las estaciones de policía han sido saqueadas e incendiadas. Las autoridades han perdido el control de ese distrito que los manifestantes han declarado “liberado”.

El Ministro del Interior y el Jefe del Distrito Militar prefirieron esperar a que los trabajadores terminaran de manifestar y se retiraran a sus casas, para evaluar despues las medidas de seguridad a tomar.

En la Duma, los diputados mencheviques discutieron la conveniencia de convocar un Soviet de Trabajadores, tipo de organización que nació en la revolución de 1905. Sin embargo, entre los socialistas existe la opinión mayoritaria de que las protestas de estos últimos días no constituyen una revolución. El Consejo de Ministros por su parte tiene previsto una reunión de emergencia a la medianoche de hoy.

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