viernes, marzo 9

El primer Soviet de Diputados Obreros de la historia

Vladimir Ilicha Lenin, el líder fundador de la República Soviética Rusa, resaltó –en una conferencia sobre la revolución de 1905, dada en enero de 1917 a los jóvenes socialistas suizos en Zurich- que en varias ciudades industriales rusas los comités de huelga electos, los soviets de diputados obreros, “empezaron más y más a jugar el papel de un gobierno revolucionario provisional, el papel de órganos y líderes de la insurrección”. En esas ciudades, añadía Lenin, las “autoridades gubernamentales fueron depuestas y el Soviet de Diputados Obreros realmente funcionó como el nuevo gobierno”.

Este fue el caso, por ejemplo, de la ciudad de Ivanovo-Voznesensk, donde se formó el primer soviet de diputados obreros. Apenas unos años antes, Ivanovo-Voznosensk había sido un pueblo rural aislado y pequeño donde los cerdos y los pollos se paseaban por las calles. Para 1905 se había convertido en un importante centro industrial con 70,000 obreros, la mayoría de los cuales trabajaba 16 o 17 horas al día en las nuevas plantas textiles. El 9 de mayo de 1905, los obreros bolcheviques de la ciudad sostuvieron una conferencia clandestina y decidieron hacer un llamamiento a la huelga general.

Tres días después, los obreros de las plantas textiles de la ciudad, en su mayoría mujeres y niños, fueron a la huelga. A ellos, se unieron los obreros ferroviarios y metalúrgicos. En un mitin, los obreros eligieron un organismo central para dirigir la huelga –un soviet de diputados obreros integrado por 151 de sus más confiables camaradas. En el curso de la huelga general, el soviet nombró comisiones de huelga, provisión de alimentos y finanzas. El 3 de junio, después de que la policía disparara contra los obreros, el soviet organizó una milicia obrera para proteger a los líderes de la huelga y las asambleas obreras, e impedir que los esquiroles ingresen a las fábricas.

La última asamblea del soviet de Ivanovo-Voznesensk se realizó el 19 de julio de 1905. El soviet decidió terminar la huelga y declararse disuelta una vez que la huelga general logró obligar a los dueños de las fábricas a conceder la mayoría de las demandas obreras relativas al incremento de salarios y la reducción de la jornada de trabajo. El 23 de julio, los obreros regresaron de forma organizada a sus centros de trabajo. La huelga general y el soviet de Ivanovo-Voznesensk duraron 72 días, un día más que la Comuna de París de 1871, hasta entonces el único ejemplo de un gobierno revolucionario del pueblo trabajador.

Desde sus primeros días, el soviet de Ivanovo-Voznesensk operó como un gobierno revolucionario, ignorando u oponiéndose a las órdenes del gobernador provincial zarista. Ordenó a los dueños de las fábricas a que siguieran pagando los salarios a los obreros en huelga; prohibió que los dueños de las fábricas desalojaran a los obreros de las viviendas que les habían asignado; e hizo que los comerciantes dieran alimentos a los huelguistas. Después organizó una cooperativa para proveer a los huelguistas de artículos alimenticios.

Extracto del artículo "The 1905 revolution and its lessons" de Doug Lorimer, publicado en Links – International Journal of Socialist Renewal . Traducción propia. Título puesto por el editor del blog.

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