sábado, julio 4

Dilema bolchevique: ¿Tomar o no tomar el poder, ya?

Petrogrado, 21 de junio (4 de julio) de 1917

Conferencia de Toda Rusia de la Organización Militar Bolchevique
16 (29) de junio – 23 de junio (6 de julio) de 1917

La Conferencia discute la cuestión de la política que el Partido debe seguir en relación a la ofensiva que se desarrolla en el frente.

En el curso del debate se manifiestan dos posiciones. Una se declara en contra de continuar promoviendo aisladas resistencias a combatir de individuos o unidades militares, porque esto no serviría a ningún propósito útil y provocaría represalias. Otra favorece la rebelión total en el frente que debe ir aparejada con el levantamiento inmediato en la capital.

Los delegados debaten en torno al análisis de Lenin sobre la situación actual. L.M. Kaganovich tiene la palabra y sostiene:

El discurso de Lenin es invulnerable... La gente que no distingue entre la situación existente antes de la revolución y [la situación] actual están cometiendo un gran error. El gobierno zarista se puso en contra de casi todas las clases de la población, y sólo tuvimos que decidir nuestras tácticas conforme a la situación establecida. Ahora estamos observando algo diferente. En el momento actual, la mayoría de la población está siguiendo a los eseristas y mencheviques. Entonces nuestros métodos de lucha deben ser diferentes de los que usamos antes. Propaganda –ese es nuestro método de lucha; debemos inculcar a todos los que puedan ser inculcados con nuestro punto de vista. Sólo de esta forma podemos estar seguros de que la clase [proletaria]... adoptará completamente nuestro punto de vista. Esto es lo que debemos lograr. Pero hasta que eso ocurra, la toma del poder por nosotros puede resultar sólo en una desastrosa aventura para el proletariado. Las consecuencias de eso puede ser una guerra civil, no una guerra de clase sino una guerra civil –no una que enfrente clase contra clase sino a una parte de la población contra otra”.

Presentando la otra posición, Vasiliev toma la palabra: “¿Qué es lo que preocupa a los delegados del frente? Indudablemente, los sucesos de los últimos días, el descontento en los regimientos, entre las masas trabajadoras, etc. Para nosotros, parece que Lenin no aclara suficientemente la situación de las masas en el frente. El no señala una salida concreta a la situación creada. Es necesario mirar a la verdad en los ojos... El ejército en el frente ha sido puesto bajo el control de líderes contrarrevolucionarios. La ofensiva tiene la aprobación del gobierno. El ejército no puede ver esos hechos con indiferencia. Por supuesto, se esperan medidas concretos de nosotros. Nos parece que el Comité Central está actuando muy lentamente. Aparentemente no se da cuenta de la situación de las masas en el frente”.

“¿Qué le diremos al ejército cuando regresemos? ¿Cuál será nuestro curso en relación a la cuestión de la ofensiva? Para mí, obrero, una cosa es clara: ‘Es mejor para los obreros morir aquí en las barricadas que allá en el frente por objetivos completamente ajenos al proletariado’. Esas palabras de Zinoviev son la mejor respuesta a mi pregunta.

“No debemos ser pasivos. Ante nuestros ojos están ocurriendo acciones del gobierno que buscan dividir al obrero y al soldado, al ejército y a la retaguardia... Debemos responder a esto de una forma precisa. Es momento que se recuerde que representamos no sólo el socialismo, sino –debe añadirse- el socialismo revolucionario. Y esto determina nuestras tácticas.

“Hablaré claramente. Nuestra masa de soldados es pasiva, está acostumbrada al bastón del sargento. Este bastón está ahora en manos de la burguesía. Debemos arrancar este bastón de sus manos y tomarla en las nuestras. Créanme, el frente nos apoyará. En el frente el estado de ánimo no es bolchevique; no, ahí el espíritu es anti-belicista. Y eso lo dice todo
”.

Kaganovich agrega: “Hemos llegado a la cuestión de la toma del poder, pero tomar el poder en Petrogrado no significa tomar el poder en Rusia. Y en último análisis, en relación a la cuestión del gobierno, aún en Petrogrado mismo no se observa unanimidad. El Soviet de Diputados de Obreros y Soldados no apoya nuestra posición y, hasta que no lo haga, todos nuestros esfuerzos no tendrán éxito. Nuestra tarea es poner presión en el Soviet, obtener una nueva elección”.

N.V. Kyrilenko termina el debate diciendo que sólo una resistencia masiva de las unidades militares a participar en la ofensiva podría ayudar. “Movimientos aislados sólo pueden traer resultados negativos. Pero para que esos movimientos se generalicen debemos ocuparnos en incrementar la agitación por nuestras ideas. Y sólo cuando las ideas del bolchevismo sean aceptadas por las amplias masas de soldados podemos pasar de las palabras a los hechos”.

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