lunes, marzo 30

El Comité Interdistrital de Trotsky y Lunacharsky y la unión con los bolcheviques

Anatoly Vasiliévich Lunacharsky

En marzo de 1917, Lunacharsky planteó a Lenin una reunión conjunta entre bolcheviques y seguidores del periódico Vperiod en relación con una posible unificación de tendencias revolucionarias. Lenin declinó la invitación pero aceptó conversar a nivel personal con Lunacharsky.

Lunacharsky había pertenecido al Partido bolchevique, y salió de él en 1908 en ocasión de la divergencia con Alejandro Bogdánov, de quien era cuñado. Junto a algunos ex-mencheviques, ex-bolcheviques y otros, formó el Comité Interdistrital en 1913 que tenía como objetivo reunir a todas las tendencias socialdemócratas en un partido único. Se mantenían “independientes” de mencheviques y bolcheviques para “demostrar” que no eran sectarios o divisionistas. Lenin había criticado duramente a las tendencias conciliadoras y liquidacionistas que buscaban una unidad sin principios y luchaban contra el bolchevismo. En especial había sido muy duro con el llamado Bloque de Agosto encabezado por Trotsky en 1912, cuando el Partido bolchevique decidió constituirse en partido independiente y cortar completamente con los mencheviques y demás oportunistas.

En el Comité Interdistrital confluyeron -además de Lunacharsky- Trotsky y Kollontai. En 1914, Kollontai se separó de ellos y se unió al partido bolchevique, trabajando estrechamente con Lenin. Cuando estalló la revolución de febrero, el Comité Interdistrital contaba con 1,000 militantes (según Trotsky, aunque algunos historiadores burgueses hablan de 4,000) y estaba asentado en algunas fábricas de Petrogrado.

Lenin le decía a Lunacharsky que una conferencia “ahora sólo sería posible entre gente que esté lista a alertar al proletariado no sólo contra los seguidores de Gvozdyov [menchevique del Grupo de Tabajo que concilió con la burguesía para mantener la “paz laboral”: sin huelgas y con mayor trabajo en la producción para la “defensa de la patria”] sino también contra las vacilaciones de Chjeídze [presidente del Soviet durante marzo de 1917]”.

Para Lenin no bastaba ser internacionalista, era necesario además estar contra cualquier unión con los mencheviques defensistas y los eseristas de derecha. Por eso “no estoy perdiendo el tiempo en ninguna conferencia con Mártov y Cía [mencheviques internacionalistas]”.

Lenin le remarcaba a Lunacharsky: “Independencia y separación de nuestro Partido, ningún acercamiento a otros partidos, son condiciones indispensables para mí”. “Personalmente estaría por una conferencia con gente y grupos que estén de acuerdo con este punto básico”.

Lenin entendía que a diferencia de épocas “normales”, en una revolución en desarrollo el partido del proletariado debía aceptar en su seno el mayor número de revolucionarios que acepten su programa, que se sometan a su dirección y que acepten la militancia en sus organizaciones de acuerdo a sus estatutos. En una revolución, la lucha se hace franca, abierta y directa; la linea divisoria entre el trabajo legal e ilegal es tenue; la vigilancia revolucionaria se mantiene pero ya no es el momento de la conspiración sino de la acción.

En julio de 1917, el Comité Interdistrital ya actuaba en consonancia con el Partido bolchevique, y la incorporación de sus miembros en el partido de Lenin se hizo realidad en el VI Congreso del P.O.S.D.R. (Bolchevique) de agosto de 1917 bajo la dirección de Stalin. Trotsky fue elegido como miembro del Comité Central y en adelante sería el portavoz oficial de los bolcheviques en el Soviet de Petrogrado del que sería elegido presidente en septiembre en virtud de la mayoría bolchevique en dicho organismo.

La renuencia de Trotsky a ceder posiciones y su insistencia en que el Partido deje de lado el nombre “bolchevique”, así como el rechazo inicial de la mayoría del CC bolchevique a propuestas de fusión en condiciones de igualdad entre ambas organizaciones, impidieron que esta incorporación de “interdistritales” se hiciera antes de agosto.

Lenin y los bolcheviques entendieron que el aporte de estos revolucionarios sería importante en el camino del Partido bolchevique hacia la toma del poder, no exigieron que los nuevos militantes –incluido Trotsky- renuncien a sus viejas posiciones ni se abrieran debates sobre sus presentes puntos de vista. Las bases fueron: la lucha contra el defensismo, por el internacionalismo proletario, ninguna concesión al oportunismo menchevique, trabajar por la revolución socialista, por la toma del poder y la dictadura del proletariado, y por sentar las bases del socialismo en Rusia.

Después de Octubre, el Partido bolchevique aceptó también en sus filas a eseristas, mencheviques, bundistas que dejaron sus organizaciones o las disolvieron, reconociendo que no se justificaba sus existencia cuando estaba claro que la lucha por el socialismo sólo era posible bajo la dirección del Partido bolchevique.

Después de concluida la Guerra Civil que siguió a la toma del poder y especialmente después de la muerte de Lenin, emergerieron sin ningún disfraz las tendencias oportunistas, anti-bolcheviques, en el Partido. Trotsky en especial se dedicó a revisar la historia de la revolución; a atacar la trayectoria del Partido bolchevique; a hacer de Lenin un icono inútil separándolo de su obra: el Partido; a exponer la plataforma política que nunca abandonó disfrazándola de “leninismo”; a sostener que fueron Lenin y los bolcheviques - no él- los que cambiaron su posición en 1917; a asegurar que el triunfo de Octubre se consiguió a pesar del Partido bolchevique y por obra suya; a afirmar que Trotsky planeó, organizó y dirigió la revolución de Octubre, etc., etc.

D.R.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada