sábado, abril 25

Discurso de Lenin en el Regimiento Izmailovsky


Pravda Nº 30 del 12(25) de abril de 1917


Discurso del camarada Lenin en el mítin de soldados del Regimiento Izmailovsky


¡Camaradas soldados! La cuestión del sistema de Estado está ahora en el orden del día. Los capitalistas, en cuyas manos descansa ahora el poder del Estado, desean una república burguesa parlamentaria, es decir, un sistema de Estado donde ya no hay Zar pero el poder permanece en las manos de los capitalistas que gobiernan el país a través de las viejas instituciones como la policía, la burocracia y el ejército permanente.

Nosotros deseamos una república diferente, una más de acuerdo con los intereses del pueblo, más democrática. Los obreros y soldados revolucionarios de Petrogrado han derrocado el zarismo y han limpiado la capital de la policía. Los obreros de todo el mundo ven con orgullo y esperanza a los obreros y soldados de Rusia como la vanguardia del ejército de liberación de la clase obrera del mundo. La revolución, una vez iniciada, debe ser fortalecida y desarrollada. ¡No debemos permitir que la policía sea restablecida! Todo el poder del Estado, de abajo arriba, desde la más remota villa hasta cada cuadra de Petrogrado, debe pertenecer a los Soviets de Diputados de Obreros, Soldados, Trabajadores Agrícolas, Campesinos y otros. El poder del Estado central unificador de esos Soviets locales debe ser la Asamblea Constituyente, la Asamblea Nacional o Concejo de los Soviets – no importa el nombra que se le ponga.

No la policía, no la burocracia –que no responde ante el pueblo y se ubica por encima de él-, ni el ejército permanente separado del pueblo, sino el pueblo mismo, universalmente armado y unido a los Soviets, debe dirigir el Estado. Son ellos quienes establecerán el orden necesario, cuya autoridad no sólo será obedecida sino también respetada por los obreros y campesinos.

Sólo este poder, sólo los Soviets de Diputados de Soldados y Campesinos, puede resolver el gran problema de la tierra de una forma no burocrática y no en interés de los terratenientes. La tierra no debe pertenecer a los terratenientes. Los comités campesinos deben tomar la tierra de los terratenientes inmediatamente, cuidando la propiedad contra el daño y viendo que la producción de grano se incremente para proveer a los soldados en el frente. Toda la tierra debe pertenecer a la nación en su conjunto y su disposición debe ser preocupación de los Soviets de Diputados de Campesinos locales. Para que los campesinos ricos –que son capitalistas- no puedan engañar a los trabajadores agrícolas y a los campesinos pobres, será necesario que estos últimos se unan o formen Soviets de Diputados de Trabajadores Agrícolas aparte.

No permitan que la policía sea restablecida, no dejem que el poder del Estado o la administración del Estado pase a las manos de la burocracia que no es elegida, es irremovible y es remunerada en una escala burguesa; reúnanse, únanse, organícense, ustedes mismos, no confíen en nadie, dependan únicamente de su propia inteligencia y experiencia – y Rusia se moverá con un firme, mesurado e inequívoco paso hacia la liberación de nuestro país y de toda la humanidad del yugo del capital así como de los horrores de la guerra.

Nuestro gobierno, el gobierno de los capitalistas, está continuando la guerra en interés de los capitalistas. Al igual que los capitalistas alemanes, encabezados por su bandido con corona Guillermo, los capitalistas de todos los países están conduciendo la guerra sólo por un reparto de las ganancias, por la dominación del mundo. Cientos de millones de personas, casi de todos los países del mundo, han sido arrastrados a esta criminal guerra. Cientos de millones de capitales han sido invertidos en empresas “rentables”, trayendo muerte, hambre, ruina y barbarie a los pueblos, y dando escandalosamente altas ganancias a los capitalistas. Hay un solo camino para salir de esta temible guerra y concluir una verdadera paz democrática no impuesta por la fuerza, y ese es transferir todo el poder del Estado a los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados. Los obreros y campesinos pobres -que no están interesados en proteger las ganancias de los capitalistas y robar a las naciones débiles– harán efectivamente lo que los capitalistas sólo prometen: poner fin a la guerra concluyendo una paz duradera que asegurará la libertad a todos los pueblos sin excepción.


Discurso pronunciado el 10(23) de abril de 1917

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