jueves, marzo 15

Miliukov sobre el Gobierno Provisional: "Nadie nos eligió... Fuimos elegidos por la revolución rusa"

Petrogrado (2 de marzo de 1917).- Pável Miliukov, líder del Partido Demócrata-Constitucionalista (Kadete) habló en el Palacio Táurida ante una multitud, explicando la formación del nuevo Gobierno Provisional y algunos puntos de su programa. A continuación reproducimos el discurso de Miliukov, próximo Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno Provisional:

"Estamos siendo testigos de un gran momento histórico. Hace sólo tres días éramos una modesta oposición mientras que el gobierno parecía omnipotente. Ahora este gobierno ha caído en el lodo, a donde pertenece, mientras que nosotros y nuestros amigos de la izquierda hemos sido elevados por la revolución, el ejército y el pueblo, a un lugar de honor como miembros del primer gobierno público de Rusia (Fuertes y prolongados aplausos) [...] ¿Cómo es que la revolución rusa, que ha derrocado al viejo régimen para siempre, haya sido quizás una de las más breves y menos sangrientas de todas las revoluciones conocidas por la historia?

"Sucedió así porque la historia no ha conocido otro gobierno tan estúpido, deshonesto, cobarde y traidor que ése. [...]

"[...] Tenemos que consolidar nuestra victoria. Y con ese fin, lo que necesitamos ante todo es mantener la unidad de voluntad y pensamiento que nos ha conducido a la victoria. [...]

"Que los soldados y oficiales del grande y glorioso ejército ruso también permanezcan unidos, y recuerden que el ejército es fuerte por su unidad interna: cuando pierde esa unidad y se divide, se convierte en una turba caótica que cualquier puñado de hombres armados y organizados puede someter. [...]

"Me preguntan: “¿Quién los eligió?” Nadie nos eligió. Si hubiéramos esperado por una elección popular, no le hubiéramos arrebatado el poder al enemigo. Si hubiéramos perdido el tiempo en discutir a quién elegir, el enemigo se hubiera organizado y nos hubiera derrotado a nosotros y a ustedes. Fuimos elegidos por la revolución rusa. [...] (Aplausos. Gritos: “¿Quiénes son los ministros?”).

"No puede haber secretos para el pueblo. Toda Rusia conocerá este secreto dentro de unas cuantas horas. Por supuesto, no hemos sido nombrados ministros para ocultar nuestros nombres. Voy a decírselos ahora. El nombre de la persona que hemos puesto a la cabeza de nuestro gobierno simboliza al público ruso organizado (Gritos: “basado en la propiedad”) que fue tenazmente perseguido por el anterior gobierno. El Príncipe G.E. Lvov, la cabeza de los zemstvos rusos (Gritos: “basado en la propiedad”) será nuestro Premier y Ministro del Interior. Ustedes dicen: público basado en la propiedad. Sí, pero ese es el único público organizado que dará la oportunidad a las otras capas del público para que se organicen. (Aplausos) Pero, caballeros, estoy feliz de decirles que el público sin propiedad también tiene su representante en nuestro gobierno. Acabo de recibir la aceptación de mi camarada A.F. Kerensky para que asuma un puesto en el primer gabinete público de Rusia. (Sonoras aclamaciones) Estamos eternamente complacidos de poner en las confiables manos de este activista público el ministerio que ha de imponer el justo castigo a los servidores del antiguo régimen, a todos esos Shtiurmers y Sujomlinovs (Aplausos) Por la voluntad del destino, esas cobardes figuras que ya se han ido para siempre, han caído en las manos no de la justicia Cheglovitovita sino del Ministerio de Justicia de A.F. Kerensky (Aplausos estruendosos, gritos).

"¿Quieren conocer otros nombres? (Gritos: “¿Y usted?”) Mis camaradas me han encargado la supervisión de la política exterior de Rusia. (Sonoros y prolongados aplausos que se extienden en una ovación al orador que hace venias en todas direcciones). Tal vez pueda ser un ministro débil pero les prometo que los secretos del pueblo ruso, bajo mi cuidado, no caerán en manos de nuestros enemigos. (Sonoros y prolongados aplausos) [...]

"Me preguntan acerca de la dinastía. Sé de antemano que mi respuesta no satisfará a todos. Pero se las voy a dar. El viejo déspota que llevó a Rusia al borde de la destrucción abdicará voluntariamente o será depuesto. (Aplausos) El poder pasará al regente, el Gran Duque Mijaíl Alexandrovich. (Prolongados gritos de indignación: “¡Viva la República!”, “¡Abajo la dinastía!”. Aplausos escasos superados por otra explosión de indignación)

"Alexey será el heredero. (Gritos: “¡Esa es la vieja dinastía!”)

"Sí, caballeros, ésa es la vieja dinastía que quizá no les guste y quizá no me guste. Pero, ahora, la cuestión no es acerca de quién nos gusta. No podemos dejar sin respuesta y resolución la cuestión de la naturaleza del orden estatal. Nosotros la vemos como una monarquía constitucional parlamentaria. Quizás otros la vean de forma diferente; pero si empezamos a discutir en lugar de decidir ahora, entonces Rusia se encontrará en estado de guerra civil y el régimen recién destruido revivirá. Nuestra responsabilidad ante ustedes y ante nosotros mismos, nos prohibe eso. Sin embargo, no creemos que vamos a resolver este tema sin responder ante nadie. Nuestro programa incluye un punto, según el cual, tan pronto como el peligro pase y se reinstale un orden estable, procederemos a preparar la convocatoria a una Asamblea Constituyente (fuertes aplausos), convocado sobre la base del sufragio universal, directo, igual y secreto. Representantes del pueblo, libremente elegidos, decidirán quién expresa de modo fiel la opinión general de Rusia: nosotros o nuestros oponentes. (Aplausos, ruidos, gritos: “¡Publiquen el programa!”)

"Esas exclamaciones me recuerdan una cuestión importante que el Soviet de Diputados Obreros debe resolver dado que habla en nombre de los obreros gráficos. No puede existir una Rusia libre sin la más amplia publicación y difusión de la información, que es en este momento de interés de toda Rusia. Espero que no más tarde que mañana se reinicie la publicación normal de los periódicos ahora libres. Caballeros, podría haber mencionado otros puntos del programa pero creo que los que he mencionado son los más importantes para ustedes; sobre los otros, lo sabrán por la prensa. Estoy perdiendo la voz, me es difícil continuar hablando. Permítanme terminar mi discurso sobre esta nota".


Basado en: Jonathan Daly y Leonid Trofimov, Russia in War and Revolution, 1914-1922. A Documentary History. Hackett Publishing Company, 2009, pp. 50-52. Traducción propia.

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