martes, marzo 20

El Soviet y el Gobierno Provisional: poderes en competencia



Príncipe G. Lvov
Primer Ministro del
Gobierno Provisional



Petrogrado (7 de Marzo de 1917).- En una situación inédita en la historia, el Ispolkom y el Gobierno Provisional se han embarcado en un pulseo de fuerzas sobre quién ejerce mayor poder en la primera semana de gobierno.

Como demostrando que su campo de acción no se limita a ejercer el “control democrático” sobre el Gobierno Provisional, el Ispolkom ha legislado en campos diversos de actividad.

El 3 de marzo, ante la presión de los trabajadores, decretó la jornada laboral de ocho horas en todas las empresas, incluyendo la industria de defensa.

El mismo día, ordenó el arresto de los miembros de la dinastía imperial, incluyendo el Comandante en Jefe recién nombrado luego de la abdicación de Nicolás II.

El mismo 3 de marzo, autorizó el funcionamiento de los servicios postales y telegráficos sujetos a la “vigilancia” por parte de los órganos del Soviet.

El 5 de marzo, ordenó el cierre de todas las publicaciones afines a las “Centurias Negras”, incluyendo el diario de extrema derecha Novoe Vremia.

El día de hoy, 7 de marzo, notificó a todos los periódicos y revistas que sólo podrán publicarse con autorización expresa del Ispolkom. Esta medida ha provocado una amplia protesta y parece que va a encontrar resistencia.

Situándose claramente como un contra poder, el Ispolkom creó el 3 de marzo una serie de comisiones para enfrentar problemas apremiantes del abastecimiento de alimentos, ferrocarriles, correos y telégrafos, y finanzas, controlando las actividades del gobierno. El día de hoy, creó la más importante de las comisiones: la “Comisión de Contacto” cuya función es “informar al Soviet sobre las intenciones y acciones del Gobierno Provisional y a esta última sobre las demandas del pueblo revolucionario; ejercer presión sobre el gobierno para satisfacer todas esas demandas; y ejercer control ininterrumpido sobre su implementación”.

Los miembros de la “Comisión de Contacto” son: N.S. Chjeídze, M.I. Skóbelev, Iu.M. Steklov, N.N. Sujánov y V.N. Filippovsky.

Todo esto se suma a la Orden Nº 1 que en términos prácticos puso la Guarnición de Petrogrado bajo el control del Soviet y estableció que el Gobierno Provisional no puede ejercer autoridad sobre las fuerzas armadas sin la anuencia del Soviet.

Por su lado, el Gobierno Provisional se ha impuesto la tarea de destruir el legado del zarismo, de todo aquello que simboliza su dominio. El 4 de marzo, se abolió el Departamento de Policía que prácticamente había cesado de funcionar desde el 27 de febrero. El mismo 4, se decretó la disolución de la policía secreta, la Ojrana, y del Cuerpo de Gendarmes. Tres de las instituciones del Estado zarista más odiadas por el pueblo. El 5 de marzo se instruyó a las autoridades locales para que formen milicias ciudadanas comandadas por oficiales elegidos, puestos bajo la autoridad de los Zemtvos y consejos municipales.

El mismo día, 5 de marzo, todos los gobernadores y vice gobernadores fueron revocados. Su autoridad pasó a manos de los presidentes de los zemtvos provinciales. Sobre este tema, las provincias, con el auspicio de los soviets, establecerán su nueva organización y nombrarán su personal a fin de cubrir el vacío dejado por la burocracia imperial.

Con estas medidas que cuentan con el respaldo y la bienvenida de los líderes de los Soviets, el Gobierno Provisional ha ganado el apoyo de la población y goza de mucha popularidad en su primera semana de gobierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada