miércoles, mayo 6

Lenin: Lecciones de la crisis

Pravda Nº 38 del 23 de abril (6 de mayo) de 1917
Escrito el 22 de abril (5 de mayo)

Petrogrado y toda Rusia han pasado por una seria crisis política, la primera crisis política desde la revolución.

El 18 de abril, el Gobierno Provisional emitió su infelizmente notoria Nota que confirma los objetivos depredadores de la guerra, tan claramente como para provocar la indignación de las masas que honestamente han creído en el deseo (y la capacidad) de los capitalistas de “renunciar a las anexiones”. El 20-21 de abril, Petrogrado estuvo en revuelta. Las calles estaban atestadas; día y noche grupos de gente deambulaban y mítines de varios tamaños brotaron por todos lados; grandes marchas y manifestaciones callejeras continuaron sin descanso. Ayer en la noche, 21 de abril, la crisis o, mejor dicho, la primera etapa de la crisis, aparentemente ha llegado a su fin con el Comité Ejecutivo del Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, y con el Soviet mismo, declarándose satisfecho con las “explicaciones”, las enmiendas a la Nota y las “elucidaciones” hechas por el gobierno (que de hecho se redujo a frases vacías que no decían absolutamente nada, que no cambiaban nada y que no comprometían al gobierno en nada). Ellos consideraron el “incidente resuelto”.

Si las masas consideran el “incidento resuelto”, el futuro lo dirá. Nuestra tarea de hoy es hacer un cuidadoso estudio de las fuerzas, las clases, que se revelaron en la crisis, y sacar las lecciones relevantes para nuestro partido proletario. Porque éste es el gran significado de todas las crisis: ellas ponen de manifiesto lo que ha estado oculto; ellas hacen a un lado todo lo que es relativo, superficial y trivial; ellas barren la basura política y revelan los verdaderos resortes de la lucha de clases.

Estrictamente hablando, el 18 de abril, el gobierno capitalista simplemente reiteró sus notas anteriores en que la guerra imperialista estaba revestida de ambiguedades diplomáticas. Los soldados estaban furiosos porque creían honestamente en la sinceridad e intenciones de paz de los capitalistas. Las manifestaciones empezaron como manifestaciones de soldados, bajo la contradictoria, equívoca e inocua consigna: “Abajo Miliukov” (¡como si un cambio de personas o grupos pudieran cambiar la sustancia de la política!).

Esto significa que la amplia, inestable y vacilante masa, que esta más cerca del campesinado y cuya científica definición de clase es pequeña burguesía, se alejó de los capitalistas hacia los obreros revolucionarios. Fue la oscilación o el movimiento de esta masa, suficientemente fuerte para ser un factor decisivo, lo que causó la crisis.

Y fue en este punto en que otros sectores empezaron a agitarse: no el medio sino los elementos extremos, no la pequeña burguesía intermediaria sino la burguesía y el proletariado, empezaron a salir a las calles y a organizarse.

La burguesía tomó la Avenida Nevsky –o la Avenida “Miliukov” como un periódico la llamó– y los barrios adyacentes de la próspera Petrogrado, la Petrogrado de los capitalistas y de los funcionarios gubernamentales. Empleados, estudiantes y “las clases medias” se manifestaron a favor del Gobierno Provisional. Entre las consignas que aparecieron frecuentemente en las banderolas estaba “Abajo Lenin”.

El proletariado se concentró en sus propios centros, los suburbios de la clase obrera, bajo las consignas y llamamiengtos del Comité Central de nuestro Partido. El 20-21 de abril, el Comité Central adoptó resoluciones que fueron pasadas inmediatamente al proletariado a través de las organizaciones del Partido. Los obreros incursionaron en los distritos pobres y menos centrales, y luego en grupos llegaron a Nevsky. Por su carácter masivo y su solidaridad, estas manifestaciones fueron muy diferentes de los de la burguesía. Muchas banderas llevaban la inscripción “Todo el poder al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados”.

En Nevsky, hubo enfrentamientos. Las manifestaciones “hostiles” se arrancaron, una a la otra, las banderas. El Comité Ejecutivo recibió por teléfono noticias de varios lugares en que hubo disparos de ambos lados, que hubo muertos y heridos; pero la información era extremadamente contradictoria y no confirmada.

La burguesía dio gritos acerca del “espectro de la guerra civil”, expresando asi su temor de que las verdaderas masas, la real mayoría de la nación, pueda tomar el poder. Los líderes pequeño burgueses del Soviet, los mencheviques y los narodniks –que desde la revolución en general y durante la crisis en particular, no han definido política de partido– permitieron ser intimidados. En el Comité Ejecutivo casi la mitad de los votos estuvieron contra el Gobierno Provisional, en la vispera de la crisis, pero ahora treinticuatro votos (con diecinueve en contra) están a favor de regresar a la política de confianza en y acuerdo con los capitalistas.

Y el “inicidente” fue considerado “resuelto”.

¿Cuál es la esencia de la lucha de clases? Los capitalistas están por dilatar la guerra con la cobertura de frases vacías y falsas promesas. Ellos están atrapados en los engranajes del capital bancario ruso, anglo-francés y americano. El proletariado, representado por su vanguardia consciente, está por la transferencia del poder a la clase revolucionaria, la clase obrera y el semiproletariado, por el desarrollo de la revolución de los obreros del mundo –una revolución que está claramente desarrollándose en Alemania–, y por la finalización de la guerra por medio de tal revolución.

La vasta masa del pueblo, principalmente la pequeña burguesía, que aún cree en los líderes mencheviques y narodniks y que ha sido absolutamente intimidada por la burguesía y está siguiendo su política, aunque con reservas, está oscilando ahora a la derecha, ahora a la izquierda.

La guerra es terrible, ha golpeado a la mayoría del pueblo más que a todos; es ese pueblo que se está dando cuenta, aunque vagamente todavía, que la guerra es criminal, que está siendo llevada mediante la rivalidad y pelea de los capitalistas por el reparto de sus despojos. La situación mundial está envuelta más y más. La única salida es una revolución de los obreros del mundo, una revolución que está ahora más avanzada en Rusia que en ningún otro país, aunque está claramente en maduración (huelgas, fraternización) también en Alemania. Y el pueblo está vacilando: vacilando entre la confianza en sus viejos amos, los capitalistas, y el resentimiento hacia ellos; entre la confianza en la nueva clase, la única consistentemente revolucionaria, que abre el camino a un futuro brillante para todo el pueblo trabajador –el proletariado– y una vaga consciencia de su rol en la historia mundial.

Esta no es la primera vez que la pequeña burguesía y los semiproletarios han vacilado y ¡no será la última!

La lección es clara, ¡camaradas obreros! No hay tiempo que perder. La primera crisis será seguida por otras. ¡Deben dedicar todos sus esfuerzos a educar al atrasado, a hacer contacto amplio, camaraderil y directo (no sólo en los mítines) con cada regimiento y con cada grupo del pueblo trabajador que no ha abierto sus ojos todavía! ¡Todos sus esfuerzos deben ser dedicados a consolidar sus filas, organizando a los obreros de abajo arriba, incluyendo cada distrito, cada fábrica, cada barrio de la capital y sus suburbios! ¡No sean engañados por aquellos pequeño burgueses que “se comprometen” con los capitalistas, por los defensistas y por los que “apoyan”, ni por los individuos que están inclinados a estar de prisa y gritar “¡Abajo el Gobierno Provisional!” ante la mayoría del pueblo, estén solidamente unidos….

La tarea de hoy es explicar más precisamente, más claramente, más ampliamente la política del proletariado, su modo de terminar la guerra. ¡Unanse más resueltamente, más ampliamente, donde puedan, en las filas y columnas del proletariado! ¡Unanse en torno a sus Soviets y, en ellos, esfuérzense en agrupar detrás de ustedes a la mayoría, mediante la persuasión camaraderil y la reelección de miembros individuales!

martes, mayo 5

Los extremistas en el Partido Bolchevique durante la Crisis de Abril

Mítin de soldados en Petrogrado

…el 27 de marzo, el Gobierno Provisional fue forzado a publicar una declaración de los objetivos de guerra más en línea con la posición del Soviet y luego enviarlo a sus aliados como declaración oficial de política de gobierno.

Esto fue hecho el 18 de abril. Miliukov, sin embargo, intentó anular las implicancias de la declaración con una nota explicatoria afirmando que la revolución no produciría ningún debilitamiento de los esfuerzos de guerra. Por el contrario, afirmó, la Rusia revolucionaria está más inspirada que nunca por los altos ideales democráticos de los aliados y cumplirá todos sus compromisos con ellos. El texto de la nota de Miliukov llamó la atención del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado el 19 de abril, y fue publicado en los periódicos del siguiente día. La mayoría de los líderes socialistas se sintió naturalmente traicionada mientras los volátiles obreros y soldados de la capital descargaron su furia mediante manifestaciones armadas. El 20 y 21 de abril, miles de soldados coreando consignas como “Abajo Miliukov”, “Abajo las políticas anexionistas” y aún “Abajo el Gobierno Provisional”, se manifestaron en las afueras de la sede del gobierno en el Palacio Mariinsky. Unos cuantos enfrentamientos ocurrieron entre manifestantes seguidores del gobierno y los contrarios a él, y los disturbios no terminaron hasta muy tarde del veintinuno, cuando el Soviet proclamó una prohibición de dos días a las demostraciones callejeras y el gobierno publicó una explicación –o más correctamente, una retractación– de la nota de Miliukov en la que reafirmó sus solidaridad con la posición del Soviet. La consecuencia de los días de abril fue la salida de Miliukov del gabinete y la formación del primer Gobierno Provisional de coalición, compuesto de seis socialistas y nueve “capitalistas”…

Los roles que jugaron el Comité Central Bolchevique y la organización de Petrogrado del partido en el desarrollo de la crisis de abril fueron reveladores y proféticos. Militantes de base del partido, miembros de los regimientos de la guarnición y de las fábricas, ayudaron indudablemente a provocar las manifestaciones callejeras en primer lugar, aunque el Comité Central Bolchevique no estuvo envuelto hasta después de que el movimiento se hubo encaminado. En la mañana del 20 de abril, una sesión de emergencia del Comité Central adoptó una resolución redactada ambiguamente, escrita por Lenin, que condenaba la nota de Miliukov y sugería que sólo transfiriendo todo el poder al Soviet la paz inmediata era posible, pero que era casi una invitación a los seguidores del partido a las calles. Una segunda resolución propuesta por Lenin y aprobada por el Comité Central el 21 de abril fue más directa, llamando a los agitadores bolcheviques a organizar inmediatamente mítines y manifestaciones masivos de protesta. Sin embargo, cuando el Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado resolvió prohibir las manifestaciones, los representantes bolcheviques no se opusieron a la medida.

Mientras tanto, elementos impulsivos de la organización de Petrogrado del Partido y de la Organización Militar Bolchevique adoptaron una actitud más militante. El 20 de abril, cuando las turbas enfurecidas se reunieron en las afueras del Palacio Mariinsky, algunos delegados distritales en la sesión de la tarde de la Primera Conferencia Bolchevique de la Ciudad de Petrogrado apelaron por el derrocamiento inmediato del Gobierno Provisional, y V.I. Nevsky de la Organización Militar habló en favor de movilizar las tropas, evidentemente mediante agitación en nombre de la toma del poder por el Soviet. Ludmilla Stal, una antigua bolchevique y miembro del Comité Petersburgo, intentó enfriar a los termocéfalos con la admonición de que los delegados “no deberían ser más izquierdistas que el propio Lenin”. Los delegados a la conferencia aprobaron llamar a los obreros y soldados a “organizar expresiones de su solidaridad con la resolución del CC”, es decir, su cautelosa primera resolución condenando la nota de Miliukov y sugiriendo la transferencia del poder a los Soviets.

En la reunión de la Comisión Ejecutiva del Comité bolchevique de Petersburgo, en la misma noche, sin embargo, la cuestión de derrocar al Gobierno Provisional fue reconsiderada y evidentemente atrajo creciente apoyo. El único líder identificado en los recuesntos soviéticos es S.Ia. Bogdatiev, un miembro del Comité Petersburgo de la fábrica Putilov y candidato al Comité Central bolchevique en la Sétima Conferencia de Toda Rusia del Partido Bolchevique, fue quien redactó un volante llevando la firma del Comité Persburgo llamando al derrocamiento inmediato del Gobierno Provisional, que tuvo amplia circulación el 21 de abril y fue el principal responsable de la súbita aparición entre los manifestantes de banderas leyendo “Abajo el Gobierno Provisional”...Bogdatiev y sus seguidores fueron también responsabilizados de haber agitado por el arresto del gabinete de ministros. Lenin hizo escuchar su oposición a esas actividades no autorizadas, en una declaración a la Sétima Conferencia de Toda Rusia del Partido Bolchevique el 24 de abril. Sus observaciones en esta ocasión sugirieron que la tarea de conducir a las masas a derrocar al Gobierno Provisional ahora le parecía más compleja que en los días inmediatos a su regreso a Rusia.

“No sabemos si en estos momentos turbulentos las masas oscilarán en nuestra dirección, la cuestión habría sido diferente si ellas hubieran girado repentinamente. Propusimos una manifestación pacífica pero algunos camaradas en el Comité Petersburgo introdujo una nueva consigna. La anulamos pero no pudimos pararla a tiempo, y las masas siguieron la consigna del Comité Petersburgo. Reconocemos que la consigna “Abajo el Gobierno Provisional” es aventurerista, que no podemos derrocar ahora al gobierno… Quisimos sólo un reconocimiento pacífico de las fuerzas de nuestro enemigo y no dar batalla. Pero el Comité Petersburgo tomó posición “un poquitín a la izquierda”… Moverse “un poquitín a la izquierda” en el momento de la acción fue inepto. Nosotros consideramos esto un crimen… Nosotros no permaneceríamos un minuto más en el Comité Central si permitiéramos conscientemente tal paso. Ocurrió debido a las imperfecciones en nuestra maquinaria organizativa… ¿Hubo errores? Sí, los hubo. Sólo aquellos que no actúan no cometen errores. Pero “organizar bien” es una tarea difícil”.

Extractos de "Prelude to Revolution" de Alexander Rabinowitch, Indiana University Press, 1991. Traducción propia

Culmina la Primera Conferencia bolchevique de Petrogrado

Resolución del CC del Partido Bolchevique del 22 de abril de 1917

Resolución del Comité Central del POSDR (bolchevique)
adoptada en la mañana del 22 de abril (5 de mayo) de 1917

Debe considerarse que la crisis política que se ha desarrollado entre el 19 y el 21 de abril, al menos en su etapa inicial, ha pasado.

La masa pequeño burguesa, enfurecida por los capitalistas, primero se alejó de ellos hacia los obreros pero dos días después nuevamente siguió a los líderes mencheviques y narodniks que están por la “confianza” en y el “compromiso” con los capitalistas.

Esos líderes han comprometido y sometido completamente sus posiciones, contentándose con las reservas vacuas y puramente verbales de los capitalistas.

Las causas de la crisis no han desparecido y la repetición de tales crisis es inevitable.

La naturaleza de la crisis es tal que la masa pequeño burguesa está vacilando entre su vieja fe en los capitalistas y su resentimiento contra ellos, una tendencia a poner su fe en el proletariado revolucionario.

Los capitalistas están dilatando la guerra y encubriendo el hecho con palabrería. Sólo el proletariado revolucionario puede poner fin a la guerra y está trabajando para hacerlo mediante una revolución mundial de los trabajadores, una revolución que se está montando en nuestro país, que está madurando en Alemania y que está más cerca en otros paises.

La consigna “Abajo el Gobierno Provisional” es incorrecta en el momento presente; porque ante la ausencia de una sólida (es decir, consciente y organizada) mayoría del pueblo al lado del proletariado revolucionario, tal consigna es una frase vacía u, objetivamente, un montón de intentos de carácter aventurerista.

Nosotros favoreceremos la transferencia del poder a los proletarios y semiproletarios sólo cuando los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados adopten nuestra política y tengan la voluntad de tomar el poder en sus manos.

La organización de nuestro Partido, la consolidación de las fuerzas proletarias, probó claramente ser inadecuada en la presente crisis.

Las consignas del momento son: (1) explicar la línea proletaria y el camino proletario para acabar la guerra; (2) criticar la política pequeño burguesa de confiar en el gobierno de los capitalistas y de compromiso con él; (3) seguir con la agitación y propaganda de grupo en grupo en cada regimiento, en cada fábrica y, en particular, entre las masas más atrasadas, tales como los servidores domésticos, obreros no calificados, etc., porque éste es el respaldo que la burguesía trata de ganar en primer lugar durante las crisis; (4) organizar, organizar y una vez más organizar al proletariado, en cada fábrica, en cada distrito y en cada barrio de la ciudad.

La resolución del Soviet de Petrogrado del 21 de abril, prohibiendo todos los mítines y manifestaciones callejeras por dos días, debe ser incondicionalmente obedecida por cada miembro de nuestro Partido. El Comité Central ya distribuyó ayer en la mañana y está publicando hoy en Pravda, una resolución que establece que “en tal momento cualquier idea de guerra civil no tiene sentido y es absurdo”, que todas las demostraciones deben ser pacíficas y que la responsabilidad por la violencia caerá en el Gobierno Provisional y sus seguidores. Nuestro Partido considera que la citada resolución del Soviet de Diputados de Obreros y Soldados en su conjunto (y especialmente la parte prohibiendo las manifestaciones armadas y los tiros al aire) es enteramente correcta y debe ser incondicionalmente obedecida.

Llamamos a todos los obreros y soldados a considerar cuidadosamente los resultados de la crisis de los dos últimos días y enviar como delegados al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados y al Comité Ejecutivo sólo a camaradas que expresen la voluntad de la mayoría; en todos los casos donde un delegado no exprese la opinión de la mayoría, se deben realizar nuevas elecciones en las fábricas y en las barracas.

Nota: Esta resolución escrita por Lenin fue publicada en Pravda Nº 39 del 23 de abril (6 de mayo) de 1917.

Resolución del CC del Partido Bolchevique del 21 de abril de 1917

Pravda N 38 del 22 de abril (5 de mayo) de 1917

Resolución del Comité Central del POSDR (bolchevique)
adoptada el 21 de abril (4 de mayo) de 1917

Habiendo considerado la situación que se ha presentado en Petrogrado después de la imperialista, anexionista y depredadora Nota del Gobierno Provisional del 18 de abril de 1917, y después de una serie de mítines y manifestaciones del pueblo realizados en las calles de Petrogado el 20 de abril, el Comité Central del POSDR resuelve:

1. Los propagandistas y oradores del Partido deben refutar las viles mentiras de los periódicos capitalistas, y de los periódicos que apoyan a los capitalistas, que crean la impresión de que estamos sosteniendo la amenaza de la guerra civil. Esta es una despreciable mentira porque, sólo en el presente momento, en tanto los capitalistas y su gobierno no puedan y no se atrevan a usar la fuerza contra las masas, en tanto las masas de soldados y obreros expresen libremente su voluntad y libremente elijan y remuevan todas las autoridades, en tal momento cualquier idea de guerra civil sería ingenuo, sin sentido, absurdo; en tal momento debe haber conformidad con la voluntad de la mayoría de la población y libre crítica de esta voluntad por la minoría disconforme; si se recurre a la violencia, la responsabilidad será del Gobierno Provisional y sus seguidores.

2. Mediante sus lamentos contra la guerra civil, el gobierno de los capitalistas y sus periódicos únicamente están tratando de encubrir la resistencia de los capitalistas –que constituyen una insignificante minoría de la población– a someterse a la voluntad de la mayoría.

3. Para conocer la voluntad de la mayoría de la población de Petrogrado, donde ahora hay un número inusualmente grande de soldados que están familiarizados con el sentimiento de los campesinos y lo expresan correctamente, debe organizarse de inmediato una votación popular en todos los distritos de Petrogrado y en sus suburbios para determinar cuál es la actitud hacia la Nota del gobierno, qué partidos la apoyan y qué clase de Gobierno Provisional desean.

4. Todos los propagandistas del Partido deben defender estos puntos de vista y esta propuesta en las fábricas, en los regimientos, en las calles, etc., mediante discusión pacífica y manifestaciones pacíficas, así como en mítines en donde fuera; debemos esforzarnos por organizar la votación regular en las fábricas y regimientos, teniendo cuidado de que el orden y la disciplina camaraderil sea estrictamente observada.

5. Los propagandistas del Partido deben una y otra vez protestar contra la despreciable calumnia difundida por los capitalistas alegando que nuestro Partido está por una paz separada con Alemania. Consideramos a Guillermo II tan mal, un bandido con corona, merecedor de la ejecución, como Nicolás II; y a los Guchkovs alemanes, es decir, los capitalistas alemanes tan anexionistas, ladrones e imperialistas como los capitalistas rusos, británicos y otros. Estamos contra la negociación con los capitalistas, estamos por la negociación y la fraternizacion con los obreros y soldados revolucionarios de todos los países. Estamos convencidos de que la razón por la que el gobierno de Guchkov-Miliukov está tratando de agravar la situación es porque sabe que la revolución de los obreros de Alemania está empezando y que esta revolución será un golpe a los capitalistas de todos los países.

6. Cuando el Gobierno Provisional difunde el rumor acerca de un absoluto e inevitable caos económico está no sólo intentando de asustar al pueblo para que deje el poder en las manos de este Gobierno Provisional, sino también está expresando vaga y torpemente la profunda e indudable verdad de que todas las naciones del mundo han sido conducidas a un callejón sin salida, de que la guerra sostenida en interés de los capitalistas los ha llevado al borde del abismo y que realmente no hay salida excepto mediante la transferencia del poder a la clase revolucionaria, esto es, el proletariado revolucionario que es capaz de adoptar medidas revolucionarias. Si hay alguna reserva de grano, etc., en el país, el nuevo gobierno de los obreros y soldados sabrá como disponer de él también. Pero si la guerra capitalista ha traído la ruina económica a una fase donde no hay pan de ninguna manera, el gobierno capitalista sólo agravará la condición de la gente en lugar de mejorarla.

7. Consideramos la política de la presente mayoría de líderes del Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, de los partidos eserista y menchevique, profundamente errónea, desde que la confianza en el Gobierno Provisional, los intentos de compromiso con él, las vacilaciones sobre las enmiendas, etc., de hecho significarían sólo pedazos de papel inútiles y demoras inútiles; y además, esta política amenaza con crear una divergencia entre la voluntad del Soviet de una parte, y la de la mayoría de los soldados revolucionarios en el frente y en Petrogrado y de la mayoría de los obreros de otra.

8. Llamamos a aquellos obreros y soldados que creen que el Soviet debe cambiar su política y renunciar a la política de confianza en y compromiso con el gobierno capitalista, a llevar a cabo nuevas elecciones de delegados al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados y enviar a ese organismo sólo gente que sostenga firmemente una opinión bastante definida en consonancia con la verdadera voluntad de la mayoría.

lunes, mayo 4

Manifestaciones callejeras continuaron en Petrogrado


Petrogrado (21 de abril de 1917).- La mañana del día de hoy fue de mucha actividad en la guarnición y en las fábricas de la capital. En una concertada campaña, agitadores bolcheviques se dirigieron a obreros y soldados llamándolos a las calles para que manifiesten de "manera combativa" su protesta contra el gobierno. La convocatoria bolchevique no fue abrumadora debido a la acción de los agitadores mencheviques y eseristas enviados por el Comité Ejecutivo (Ispolkom) del Soviet para neutralizar la prédica radical.

Sólo unas pocas fábricas aprobaron resoluciones bolcheviques mientras las grandes plantas como Putílov, Obukhov y otras las ignoraron. Los bolcheviques sólo pudieron reunir unos cuantos miles de obreros y soldados, aunque ese número fue potenciado por la disciplina y la actitud militante de los manifestantes que fueron en procesión por las calles de Petrogrado.

En las primeras horas de la tarde, una columna llevando banderas antigubernamentales y precedida por unidades armadas de la “Milicia Fabril” bolchevique, avanzó por la Avenida Nevsky hacia el centro de la ciudad. Al llegar a la Catedral de Kazán, los manifestantes confluyeron con una contramanifestación que marchaba bajo la consigna de “Viva el Gobierno Provisional”. Hubo una confrontación y algunos disparos, en el que murieron tres personas. Ha sido el primer suceso de violencia callejera en Petrogrado desde la revolución de Febrero.

El comandante del Distrito Militar de Petrogrado, general Kornílov instruyó que se traigan unidades de artillería y tropas para restaurar el orden. El Ispolkom insistiendo en que se calme a la multitud usando la persuación, llamó al Staff Militar para revocar las órdenes del comandante. El general Kornílov se reunió con los representantes del Ispolkom y fue informado de que ellos asumirían la responsabilidad de parar los desórdenes. Kornílov revocó sus órdenes e instruyó a las tropas a permanecer en sus barracas. Asimismo, para asegurar que ni el gobierno ni los bolcheviques recurran a las armas, el Ispolkom ha emitido una declaración a la guarnición de Petrogrado que dice:

“¡Camaradas soldados!. Durante estos días problemáticos, no salgan con armas a menos que el Comité Ejecutivo lo autorice. El Comité Ejecutivo, solo, tiene el derecho de disponer de ustedes. Cada orden concerniente a la aparición de las unidades militares en las calles [excepto por deber específico rutinario] debe ser emitido en papel del Comité Ejecutivo, llevando su sello y las firmas de al menos dos de los siguientes: Chjeídze, Skóbelev, Binasik, Sokolov, Goldman, Filippovsky, Bogdanov. Cada orden debe ser confirmada telefoneando 104-06”.

Esta disposición, por supuesto, ha minado la autoridad del comandante militar de Petrogrado, quien sientiéndose imposibilitado de cumplir con sus deberes, ha pedido ser relevado y asignado al frente. Corren rumores que se le dará el mando del Octavo Ejército.

El Ispolkom ha acordado, además, prohibir toda manifestación durante las siguientes cuarentiocho horas, advirtiendo que cualquiera que dirija hombres armados a las calles será un “traidor a la revolución”. En la noche, los desórdenes en Petrogrado amainaron y se recupera la calma en las calles de la ciudad.

Aunque las marchas no tuvieron el impacto de las movilizaciones de febrero, ha sido el primer desafío a la autoridad del Gobierno Provisional. Por otro lado, las manifestaciones leales al gobierno han demostrado ser tan efectivas y más nutridas que las que tuvieron la dirección bolchevique.

En Moscú, también se presenciaron manifestaciones bolcheviques similares y con las mismas consignas. En dicha ciudad, las cosas aún no se calman.

Lenin: La Nota del Gobierno Provisional

Prisioneros de guerra rusos esperando ser desinfectados en Polonia - 1916

Pravda No. 37 del 21 de abril (4 de mayo) de 1917 . Escrito el 20 de abril.

Las cartas están sobre la mesa.Tenemos toda la razón para estar agradecidos a Guchkov y Miliukov por su Nota, impresa el día de hoy en todos los periódicos.

La mayoría del Comité Ejecutivo del Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, los narodniks, los mencheviques, todos aquellos que hasta ahora habían apelado por la confianza en el Gobierno Provisional, han recibido merecido castigo. Ellos tenían la esperanza, esperaban y creían que el Gobierno Provisional –bajo la benévola influencia del “contacto” con Chjeídze, Skobelev y Steklov– repudiaría las anexiones. Las cosas han sido distintas…

En su Nota del 18 de abril, el Gobierno Provisional habla de “el deseo de la nación entera [¡] de pelear la guerra mundial hasta una victoria decisiva”.

No es necesario decir –agrega la Nota– que el Gobierno Provisional… estará dispuesto a cumplir sus obligaciones hacia sus aliados”.

Corto y claro. La guerra hasta una victoria decisiva. La alianza con los banqueros británicos y franceses es sagrada…

¿Quién firmó esta alianza con “nuestros” aliados, es decir, con los multimillonarios británicos y franceses? El zar, Rasputín, la pandilla del zar, por supuesto. Pero para Miliukov y Cia. este tratado es sagrado.

¿Por qué?

Algunos dicen: porque Miliukov no es sincero, porque es una persona astuta y demás cosas

Pero ese no es el punto. El punto es que Guchkov, Miliukov, Tereschenko y Konovalov son los portavoces de los capitalistas. Y la apropiación de tierras extranjeras es necesaria para los capitalistas. Tendrán nuevos mercados, nuevos lugares para exportar capital, nuevas oportunidades para disponer de empleos ventajosos para decenas de miles de sus hijos, etc. El punto es que en el momento actual, los intereses de los capitalistas rusos son idénticos a los de los capitalistas briánicos y franceses. Esa, y sólo ésa, es la razón por la que los tratados del zar con los capitalistas británicos y franceses son preciosos para el Gobierno Provisional de los capitalistas rusos.

La nueva Nota del Gobierno Provisional echará combustible al fuego. Sólo levantará un espiritu belicoso en Alemania. Ayudará a Guillermo El Bandido a engañar a “sus propios” obreros y soldados, y a arrastrarlos a la guerra “hasta el fin”.

La nueva Nota del Gobierno Provisional pone el asunto directamente: ¿qué sigue? Desde el primer momento de nuestra revolución, los capitalistas británicos y franceses nos han asegurado que la revolución rusa fue hecha única y exclusivamente para pelear la guerra “hasta el fin”. Los capitalistas quieren saquear Turquía, Persia y China. Si esto supone la matanza de otros diez millones o más de mujiks rusos –¿y qué? Lo que necesitamos es una “victoria decisiva”… Y ahora el Gobierno Provisional, con absoluta franqueza, ha adoptado el mismo camino.

“Peleen –porque queremos saquear”.

“¡Mueran decenas de miles cada día –porque “nosotros” aún no hemos peleado y todavía no conseguimos nuestra parte del botín!”

Ningún obrero consciente, ningún soldado consciente, apoyará la política de “confianza” al Gobierno Provisional un minuto más. La política de confianza es la ruina.

Nuestra Conferencia Local Social-Demócrata estableció en su resolución que lo correcto de nuestra posición sería corroborado ahora, cada día. Pero no esperábamos que los eventos se sucedieran tan rápido.

El actual Soviet de Diputados de Obreros y Soldados está enfrentado con la disyuntiva: o tragarse la píldora ofrecida por Guchkov y Miliukov, lo que significaría renunciar a la independencia política de una vez por todas, porque mañana Miliukov pondría sus “pies sobre la mesa” y reduciría al soviet a una mera cifra, o rechazar la Nota de Miliukov, lo que significaría romper con la vieja política de confianza, adoptando el curso propuesto por Pravda.

Naturalmente, un camino intermedio puede encontrarse. ¿Pero durará?

Obreros y soldados, ustedes deben expresar en voz alta que solamente debe haber un poder en el país –los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados. El Gobierno Provisional, el gobierno de un puñado de capitalistas, debe dejar el paso a esos Soviets.

Resolución del CC del Partido Bolchevique sobre la crisis causada por la Nota del Gobierno Provisional

Pravda N 37 del 21 de abril (4 de mayo) de 1917

Resolución del Comité Central del POSDR (Bolchevique) sobre la crisis causada por la Nota del Gobierno Provisional del 18 de abril (1 de mayo) de 1917

La Nota del Gobierno Provisional ha demostrado plenamente lo correcto de la posición que nuestro Partido adoptó en la resolución de la Conferencia de la Ciudad Petrogrado: 1) que el Gobierno Provisional es un gobierno imperialista consumado, atado de pies y manos al capital anglo-francés y ruso; 2) que todas las promesas que ha hecho y puede hacer… no son nada sino engaños; 3) que el Gobierno Provisional, independientemente de su composición, no puede renunciar a las anexiones, porque en esta guerra, y especialmente en este momento, la clase capitalista está ligada al capital bancario; 4) que la política de la pequeña burguesía seguida por los narodniks, los mencheviques y la mayoría de los líderes del actual Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, una política de alentar falsas esperanzas, como la posibilidad de “mejorar” a los capitalistas (esto es, el Gobierno Provisional) mediante “medidas correctivas”, ha sido una vez más puesta en evidencia por esa Nota.

En vista de esto, el Comité Central considera:

1) que cualquier cambio en la composición del presente gobierno (la renuncia de Miliukov, la remoción de Kerensky, etc.) sólo sería imitar los peores métodos del republicanismo parlamentario burgués, que sustituye la lucha de clases por la rivalidad de las camarillas y el cambio de individuos;

2) que el único medio de salvación para las masas de la población pequeño burguesa que vacila entre los capitalistas y la clase obrera, es unirse sin reserva al proletariado revolucionario que es la única clase capaz de romper verdaderamente las cadenas del capital financiero y la política de anexión. Sólo tomando todo el poder del Estado en sus manos –con el apoyo de la mayoría del pueblo– el proletariado revolucionario, junto con los soldados revolucionarios, creará bajo la forma de los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados, un gobierno que tendrá la confianza de los obreros de todos los países y que, solo, será capaz de poner rápidamente un fin a la guerra mediante la verdadera paz democrática.

Petrogrado, 20 de abril (3 de mayo) de 1917

Nota: Resolución escrita por Lenin

domingo, mayo 3

Manifestación de Soldados en protesta contra la Nota del Gobierno

Obreros y soldados bajo banderas bolcheviques
(Viva la República Democrática y Tierra y Libertad


Petrogrado (20 de abril de 1917).- Conocida la Nota del Gobierno Provisional enviada a los países aliados, se ha generado una ola de indignación y furia en las unidades militares de la guarnición de Petrogrado. Los soldados han salido a las calles a protestar contra lo que consideran una traición a los “ideales democráticos”.

Por lo que parece, todo empezó de manera espontánea. Un joven oficial, conocido por haber participado en la redacción de la Orden Nº 1 que dió el control al Soviet sobre las fuerzas armadas, el teniente Theodore Linde convocó a los representantes de su regimiento –la Guardia de Reserva Finlandesa– y los llamó a salir a las calles a manifestar su repudio contra el ministro Miliukov. Visitó además a los otros regimientos de la guarnición, llevándoles el mismo mensaje y ganando su voluntad.

El Teniente Linde es un oficial socialdemócrata, cercano a la mayoría que lidera el Soviet de Petrogrado y considera que Rusia debe permanecer en la guerra luchando por objetivos “democráticos” y no por anexiones.

Desde las 3 de la tarde de hoy, varias unidades militares, encabezadas por la Guardia Finlandesa, marcharon completamente armadas hacia el Palacio Mariinsky, la sede del gobierno, donde pidieron a gritos la renuncia de Miliukov. Sin embargo, el gabinete en ese momento se encontraba reunido en la oficina de Guchkov en el Ministerio de Guerra y no en el Palacio Mariinsky.

Después esta manifestación y luego de que esas tropas hubieron regresado a sus barracas, otros grupos frescos de soldados y obreros aparecieron en las calles con banderas antigubernamentales. Eran tropas bajo dirección bolchevique que protestaban bajo las consignas de "Abajo el Gobierno Provisional" y "Todo el poder a los Soviets". Cuando estos manifestantes llegaron a la Avenida Nevsky se encontraron con una una contramanifestación progubernamental portando banderas que decían “Abajo Lenin”. Ambos grupos se enfrentaron y sólo se apaciguaron por la intervención del Ispolkom del Soviet.

Se ha conocido que el General Kornílov, comandante del Distrito Militar de Petrogrado pidió autorización para que sus tropas dispersen a los amotinados. Por el momento, el gabinete unánimemente le ha negado tal permiso, “con la confianza en que la población no permitirá ningún acto de violencia contra el Gobierno”.

Las manifestaciones, aunque no muy numerosas, se han generalizado y han convocado también a los obreros de Petrogrado. Los bolcheviques -que tienen a sus dirigentes en Conferencia- han tomado el control de la manifestación casi inmediatamente después de iniciada. Algunos radicales piden el derrocamiento inmediato del gobierno. Las cosas no se han calmado y se espera que mañana sea una jornada combativa.

Nota del Gobierno Provisional sobre los objetivos de guerra de Rusia, enviada a los aliados

Infantería rusa avanzando bajo fuego

Petrogrado (20 de abril de 1917).- El Gobierno Provisional ha dado a conocer la Nota que envió a los países aliados, Gran Bretaña y Francia, en la que les informa sobre los “objetivos de guerra” de Rusia. El 18 de abril (1 de mayo en Occidente), el Gobierno cableó a sus embajas dos documentos para que sean entregados a los gobiernos aliados: la “Declaración de los Objetivos de Guerra” de Rusia del 27 de marzo y una Nota explicatoria.

La “Declaración de los Objetivos de Guerra” es aquella que el Gobierno Provisional emitió como resultado de la crisis generada por el Ministro de Asuntos Exteriores Pável Miliukov que el 22 de marzo había declarado que los objetivos territoriales de Rusia en la presente guerra permanecían vigentes. Esto generó una serie de manifestaciones populares de repudio. El Soviet de Petrogrado reaccionó inmediatamente y presionó al Gobierno a que se pronuncie oficialmente sobre las declaraciones de su ministro. Ante las circunstancias adversas, el gabinete aprobó dicha “Declaración” en la que manifestaba que Rusia “no desea señorío sobre otras naciones, privarlas de su propiedad nacional, anexar por la fuerza territorios pertenecientes a otros”.

Dicha “Declaración” se redactó tomando como base las posiciones establecidas por el Soviet de Petrogrado en su “Llamamiento a los pueblos del mundo” del 14 de marzo. Debido a la insistencia del Soviet, El Gobierno Provisional se comprometió además a entregar oficialmente a los países aliados la “Declaración”. Luego de tres semanas de demora, el Gobierno Provisional ha cumplido su palabra pero ha enviado a adicionalmente una Nota Explicatoria de dicha de “Declaración”.

La Nota del Gobierno Provisional asegura a los aliados “el deseo de la nación entera de pelear la guerra mundial hasta una victoria decisiva”. Afirma que “no es necesario decir que el Gobierno Provisional… estará dispuesto a cumplir sus obligaciones hacia sus aliados”, que Rusia estará dispuesta a luchar por los “altos ideales” comunes a la alianza.

Se tiene conocimiento que la Nota fue redactada por el mismo ministro que el pasado 22 de marzo generó la controversia, el Ministro de Asuntos Exteriores Pável Miliukov quien durante todas estas semanas se resistió a enviar la “Declaración” a los aliados porque éstos “podían mal interpretar la renuncia formal de Rusia a los territorios prometidos a ella como una intención de abandonar la guerra”. La persistente campaña del líder del Partido Socialista Revolucionario, Víctor Chernov, consiguió un compromiso en este impasse: la “Declaración sería enviada con un Nota explicatoria.

La Nota aprobada por el gabinete apareció en la mañana del día de hoy en los periódicos rusos. Los líderes del Soviet se mostraron disconformes con el contenido de la Nota, no tanto por el compromiso de “pelear hasta una victoria decisiva” que es el objetivo establecido por todos los partidos socialistas excepto una pequeña minoría, sino por el lenguaje ambiguo acerca de “anexiones y contribuciones”. El Ispolkom (Comité Ejecutivo) aprobó hoy día que “la democracia revolucionaria no permitirá que se derrame sangre por… objetivos agresivos”. Ellos asumen que Rusia debe luchar sólo hasta el momento en que todos los países beligerantes estén preprados para hacer la paz sin anexiones.

Según un político cercano al Gobierno Provisional, en representación del Soviet, la nota redactada por Miliukov y aprobada por el gabinete “satisface al más violento crítico del ‘imperialismo’ de Miliukov”.

sábado, mayo 2

Discurso de Stalin en un mítin, el Primero de Mayo

Primero de Mayo en Petrogrado

Discurso pronunciado en Vasílievsky Ostrov, en un mítin celebrado el 18 de abril (1º de mayo) de 1917

En el curso de la revolución han surgido en el país dos poderes: el Gobierno Provisional, elegido por la Duma del 3 de junio, y el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, elegido por los obreros y soldados.

Las relaciones entre estos dos poderes son cada día más tirantes; la cooperación que existía antes entre ellos decae, y sería un crimen por nuestra parte ocultar este hecho.

La burguesía ha sido la primera en plantear el problema de la dualidad de poderes; ella ha sido la primera en proponer la alternativa: o Gobierno Provisional o Soviet de Diputados de Obreros y Soldados. Sería indigno de nosotros eludir la respuesta a cuestión planteada tan claramente. Los obreros y soldados deben decir resuelta y abiertamente qué gobierno consideran suyo: o el Gobierno Provisional o el Soviet de Diptados de Obreros y Soldados.

Se habla de confianza en el Gobierno Provisional, de la necesidad de esa confianza. Pero ¿cómo se puede confiar en un gobierno, cuando él mismo no confía en el pueblo en lo más importante y fundamental? Estamos en guerra. Y esa guerra se hace sobre la base de tratados con Inglaterra y con Francia, de tratados concluidos por el zar a espaldas del pueblo y consagrados por el Gobierno Provisional sin el consentimiento del pueblo.

El pueblo tiene derecho a conocer qué contienen esos tratados; los obreros y los soldados tienen derecho a saber por qué se derrama tanta sangre. ¿Qué respuesta ha dado el Gobierno Provisional a los obreros y a los soldados, cuándo éstos han exigido que se hicieran públicos? La declaración de que los tratados continúan en vigor. ¡Pero no ha publicado los tratados y no piensa publicarlos!

¿No es evidentre que el Gobierno Provisional oculta al pueblo los verdaderos fines de la guerra y que, al ocultarlos, se niega tenazmente a tener confianza en el pueblo? ¿Cómo pueden los obreros y los campesinos confiar en el Gobierno Provisional que no confía en ellos en lo más importante y fundamental?

Se habla del apoyo al Gobierno Provisional, de la necesidad de tal apoyo. Pero, juzguen ustedes mismos: ¿se puede acaso en una época revolucionaria, apoyar a un gobierno que desde su nacimiento mismo viene frenando la revolución? Hasta ahora la situación ha sido tal que las iniciativas revolucionarias y las medidas democráticas emanaban sólo y exclusivamente del Soviet de Diputados de Obreros y Soldados. El Gobierno Provisional forcejeaba y se resistía; y si luego se ponía de acuerdo con el Soviet, era sólo parcialmente y de palabra, poniendo obstáculos en la práctica. Y así siguen las cosas hasta el presente. Pero ¿cómo se puede en plena revolución apoyar a un gobierno que se enreda en los pies de la revolución y tira de ella hacia atrás? ¿No será mejor plantear la cuestión de que el Gobierno Provisional no estorbe al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados en su obra de democratización sucesiva del país?

En el país se movilizan las fuerzas de la contrarrevolución. Hacen propaganda en el ejército, entre los campesinos y la gente humilde de las ciudades. La agitación contrarrevolucionaria va encaminada, ante todo, contra el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados. Se encubre esa agitación con el nombre del Gobierno Provisional, y el Gobierno Provisional tolera abiertamente los ataques al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados. Por qué, pues, vamos a apoyar al Gobierno Provisional? ¿Acaso porque tolera la agitación contrarrevolucionaria?

En Rusia ha comenzado un movimiento agrario. Los campesinos tratan de labrar, sin el consentimiento de los terratenientes, las tierras que éstos dejan sin cultivar. Si no se labran las tierras, el país puede verse al borde del hambre. Haciéndose eco de los deseos de los campesinos, la Conferencia de los Soviets de Toda Rusia ha acordado “apoyar” el movimiento campesino por la confiscación de las tierras de los terratenientes. Pero ¿qué hace el Gobierno Provisional? Declara que el movimiento campesino es una “usurpación”, prohibe a los campesinos que labren las tierras de los terratenientes y da a sus comisarios las “correspondientes” instrucciones (v. “Riech” del 17 de abril). ¿Por qué, pues, vamos a apoyar al Gobierno Provisional? ¿Acaso porque declara la guerra a los campesinos?

Se habla de que la desconfianza hacia el Gobierno Provisional minará la unidad de la revolución, apartará de ella a los capitalistas y a los terratenientes. Pero ¿quién se atreverá a decir que los capitalistas y los terratenientes apoyan realmente o pueden apoyar la revolución de las masas populares?

¿Acaso el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados al implantar la jornada de ocho horas, no apartó de sí a los capitalistas, uniendo en torno a la revolución a las amplias masas obreras? ¿Quién se atreverá a afirmar que la dudosa amistad de un puñado de fabricantes es más valiosa para la revolución que la amistad real, sellada con sangre, de millones de obreros?

Más aún: ¿acaso la Conferencia de los Soviets de Toda Rusia, al resolver apoyar a los campesinos, no ha apartado de sí a los terratenientes, vinculando las masas campesinas a la revolución? ¿Quién se atreverá a decir que la amistad de un puñado de terratenientes es más valiosa para la revolución que la amistad real de los millones y millones de campesinos pobres que visten hoy el uniforme de soldado?

La revolución no puede complacer a todos y cada uno. Por un extremo, satisface siempre los intereses de las masas trabajadoras y, por el otro, golpea a los enemigos ocultos y declarados de estas masas.

Por esto hay que elegir: o con los obreros y los campesinos pobres, por la revolución, o con los capitalistas y los terratenientes, contra la revolución.

Así, pues, ¿a quién vamos a apoyar? ¿A quién podemos considerar nuestro gobierno: al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados o al Gobierno Provisional?

Es evidente que los obreros y los soldados sólo pueden apoyar al Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, elegido por ellos.

Nota: Publicado con la firma de K. Stalin el 25 de abril (8 de mayo) de 1917 en el número 6 de Soldátskaia Pravda, periódico bolchevique dirigido a los soldados de la guarnición de Petrogrado.
Hasta febrero de 1918, rigió en Rusia el calendario juliano que tenía (en 1917) un "retraso" de 13 días con respecto al calendario "occidental" o gregoriano. En 1917, el 1 de mayo cayó el 18 de abril en Rusia.

viernes, mayo 1

Primero de Mayo

Pravda Nº 35 del 18 de abril (1 de mayo) de 1917

Pronto hará tres años que la rapaz burguesía de los países beligerantes arrastró al mundo a una sangrienta matanza.

Pronto hará tres años que los obreros de todos los países, ayer hermanos entrañables y ahora vestidos con el uniforme de soldado, están unos frente a otros como enemigos, y se mutilan y matan, para regocijo de los enemigos del proletariado.

Exterminio en masa de las fuerzas vivas de los pueblos, ruina y miseria generales, destrucción de ciudades y aldeas un tiempo florecientes, hambre y embrutecimiento, y todo ello para que un puñado de buitres coronados y sin coronar saquee tierras ajenas y se embolse millones sin cuento. He ahí a dónde conduce la presente guerra.

El mundo ha empezado a ahogarse en la zarpas de la guerra...

Los pueblos de Europa no pueden soportar más y ya empiezan a revolverse contra la burguesía belicista.

La revolución rusa es la primera que abre una brecha en el muro que separa unos de otros a los obreros. En ese momento de embriaguez “patriótica” general, los obreros rusos proclaman -los primeros- la olvidada consigna; “¡Proletarios de todos los países, uníos!”.

Bajo el tronar de la revolución rusa despiertan de su letargo los obreros de Occidente. Las huelgas y las manifestaciones en Alemania, las manifestaciones en Austria y en Bulgaria, las huelgas y mítines en los países neutrales, la creciente efervescencia en Inglaterra y Francia, la fraternización en masa en los frentes, son las primeras golondrinas de la revolución socialista que se avecina.

Y nuestra fiesta de hoy, la fiesta del Primero de Mayo, ¿no es acaso una señal de que en los torrentes de sangre se forjan nuevos lazos de fraternidad entre los pueblos?

Arde la tierra bajo los pies de los tiburones capitalistas, pues de nuevo flamea sobre Europa la bandera roja de la Internacional.

¡Que el día de hoy, este Primero de Mayo, en el que centenares de miles de obreros de Petrogrado tienden fraternalmente la mano a los obreros de todo el mundo, sea la garantía del nacimiento de una nueva Internacional revolucionaria!

¡Que la consigna “¡Proletarios de todos los países, uníos!” – que hoy ha resonado en las plazas de Petrogrado- vuele por el mundo y una a los obreros de todos los países en la lucha por el socialismo!

Por encima de las cabezas de los tiburones, por encima de las cabezas de sus gobiernos expoliadores, tendamos la mano a los obreros de todos los países y proclamemos:

¡Viva el Primero de Mayo!
¡Viva la fraternidad de los pueblos!
¡Viva la revolución socialista!


Nota: Redactado por Stalin en nombre del Partido. Publicado sin firma.

Conferencia Bolchevique de Petrogrado aprueba Resolución sobre la actitud ante el Gobierno Provisional

Pravda Nº 35 del 18 de abril (1 de mayo) de 1917.

Primera Conferencia de la Ciudad de Petrogrado
Partido Obrero Social Demócrata de Rusia (Bolchevique)

Resolución sobre la actitud hacia el Gobierno Provisional


Considerando:

(1) que el Gobierno Provisional, por su carácter de clase, es el órgano de la dominación terrateniente y burguesa;
(2) que el Gobierno Provisional y las clases que representa están ligadas con indisolubles lazos económicos y políticos a los imperialismos ruso y anglo-francés;
(3) que el Gobierno Provisional está llevando su proclamado programa sólo parcialmente y únicamente bajo la presión del proletariado revolucionario y hasta cierto punto de la pequeña burguesía;
(4) que las fuerzas de la contrarrevolución burguesa y terrateniente, ahora bien organizadas, han lanzado ya un ataque contra la democracia revolucionaria bajo la cobertura y la obvia connivencia del Gobierno Provisional;
(5) que el Gobierno Provisional está evitando fijar la fecha de las elecciones a la Asamblea Constituyente, obstaculizando el armamento del pueblo en su conjunto, oponiéndose a la transferencia de la tierra al pueblo, facilitando la resolución del problema agrario según el modo terrateniente; obstruyendo la introducción de la jornada de las ocho horas; permitiendo la propaganda contrarrevolucionaria en el ejército (Guchkov y Cia.), animando a los oficiales de alto rango contra los soldado; etc.
(6) que este gobierno, al mismo tiempo, se está apoyando en el presente en la confianza de y, hasta cierto punto, en un acuerdo real con el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados, es decir, Campesinos;
(7) que cada paso del Gobierno Provisional, en su política interior y exterior, de seguro abrirá los ojos, no sólo de los proletarios de la ciudad y del campo y los semiproletarios sino también de amplios sectores de la pequeña burguesía, sobre la verdadera naturaleza de este gobierno;

la Conferencia resuelve que:

(1) para asegurar que todo el poder del Estado pase a manos de los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados u otras organizaciones como expresión directa de la voluntad del pueblo, es necesario un largo trabajo para desarrollar la consciencia de clase del proletariado y unir a los proletarios urbanos y rurales contra las vacilaciones de la pequeña burguesía, porque sólo un trabajo de esta naturaleza puede garantizar un verdadero avance de todo el pueblo revolucionario;
(2) esto demanda una actividad multilateral en los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados, un trabajo orientado a incrementar el número de esos Soviets, consolidando su poder y fusionando los grupos internacionalistas proletarios de nuestro Partido en los Soviets;
(3) debemos organizar nuestras fuerzas socialdemócratas más efectivamente para ser capaces de dirigir la nueva ola del movimiento revolucionario bajo la bandera de la Social Democracia revolucionaria.

Nota: Resolución propuesta por Lenin y aprobada por mayoría de 37 a 3.

jueves, abril 30

La crítica de Lenin al "viejo" bolchevismo

Homenaje a las víctimas del 27 de Febrero

El llamado de Lenin a “revisar” el bolchevismo y su crítica a los “viejos” bolcheviques, fue difundido por Trotsky de manera maliciosa como un llamado a renunciar a la teoría de la revolución establecida por Lenin en “Dos tácticas de la socialdemocracia revolucionaria…” y escritos posteriores.

Lo que Trotsky y los historiadores burgueses que lo siguen, han machacado es que esta crítica de Lenin del “viejo” bolchevismo es una reconocimiento de que la teoría de las dos etapas de la revolución estaba equivocada y que los sucesos de la Revolución de Febrero obligaron al “pragmático” Lenin a corregir esto. Trotsky establece que las discrepancias de Lenin con los “viejos” bolcheviques consistía en que estos últimos sostenían que la revolución burguesa debía ser liderada por la burguesía (“Gobierno Provisional”), que había que dejar que esta burguesía ejecute las tareas “burguesas” que le son propias, y que una vez que el desarrollo de las condiciones sociales lo planteen la clase obrera tendría su turno para luchar por la revolución socialista. (Esta, en realidad, es una descripción de la teoría menchevique de la revolución, que explica en buena cuenta por qué -a pesar de liderar el Soviet de Petrogrado- los mencheviques nunca se decidieron a tomar el poder en sus manos, cediéndolo a la burguesía).

Por supuesto, Lenin jamás renunció a su teoría de la revolución. Su análisis de la revolución rusa, realizado en el mismo momento de su desarrollo, y que es la base de sus célebres Tesis de Abril, reafirman y desarrollan su teoría. Lo que Lenin sostiene cuando llega a Petrogrado es que la revolución democrático burguesa ha sido completada, que la primera etapa de la revolución ha concluido, y que es hora de la transición a la segunda etapa de la revolución. La crítica que hace a los viejos bolcheviques es que no han considerado que la revolución había planteado las cosas de manera diferente, que los bolcheviques seguían manejando los viejos esquemas de una revolución “clásica” basada en experiencias de revoluciones pasadas cuando la realidad estaba mostrando nuevas características, y que una de esas características –única y sin precedentes– era el poder dual en el que junto al poder de los Soviets estaba el poder de la burguesía.

Lenin reconocía que las viejas premisas bolcheviques habían sido confirmadas por la revolución, que los bolcheviques eran los únicos que habían hecho un análisis completo de la revolución, que habían determinado correctamente sus fuerzas motrices y su comportamiento. Sin embargo, los viejos bolcheviques todavían consideraban vigente la revolución democrático burguesa porque no se había resuelto claramente el problema del poder y que por tal razón aún no se había completado. La cuestión del poder en la revolución democrático burguesa está definida por la dictadura democrática del proletariado y del campesinado, y mientras ésta no se alcance, esa primera etapa de la revolución no ha concluido. Tal era el razonamiento de fondo de los “viejos” bolcheviques, expresado claramente por Kámenev en la VII Conferencia del Partido.

Lo nuevo que Lenin establecía era: 1) la primera etapa de la revolución se ha consumado; 2) el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados es la dictadura del proletariado y el campesinado; 3) esta dictadura existe junto a la dictadura de la burguesía (Gobierno Provisional) y le ha cedido el poder, y ese poder dual es lo extraordinario, lo inédito de la revolución rusa; 4) la presencia de ambas dictaduras, coexistiendo como resultado de las condiciones peculiares de la revolución, es lo que determina que la revolución democrático burguesa se haya completado; 5) la peculiaridad del momento en Rusia consiste en la transición, sin pausa, sin interrupción, de la primera etapa de la revolución que dió el poder a la burguesía debido a la inadecuada organización del proletariado, a su segunda etapa, que debe dar el poder al proletariado y al campesinado pobre; 6) la tarea es luchar por el poder para el proletariado y los campesinos pobres, por la república de los soviets; 7) no a la “introducción” del socialismo como tarea inmediata.

Como se puede ver, no tienen justificación las afirmaciones de Trotsky y los trotskistas que dicen que Lenin renunció a la teoría bolchevique de la revolución. Por el contrario, claramente reconoce las dos etapas de la revolución; establece que la primera etapa se ha completado; sitúa las tareas del proletariado en la transición de la primera etapa de la revolución a la segunda; y, precisamente por estar en ese período de transición, advierte que no se plantee la “introducción” del socialismo como tarea inmediata. No es como dice Trotsky que Lenin se hizo "menos bolchevique" y que eso lo decidió a incorporarse al Partido. Lenin criticó antes de 1917 la consigna trotskista "Sin Zar, por un gobierno obrero"; en la VII Conferencia de fines de abril de 1917 insistía que sería un error la consigna "Sin Zar, por la dictadura del proletariado", y en 1921 criticaba que el principal error de Trotsky era su tesis del "estado obrero" cuando el soviético era un estado "de obreros y campesinos".

Los viejos bolcheviques en sus resoluciones analizaron la revolución, sus fuerzas motrices, la naturaleza de clase del Gobierno Provisional y de la guerra imperialista, comprendieron lo característico del poder dual, pero no reconocieron al Soviet como la dictadura del proletariado y del campesinado de manera clara. Aunque los bolcheviques consideraban al Soviet un poder surgido de la revolución, no apreciaron que era la expresión de un nuevo Estado, tipo la Comuna de París como decía Lenin. Por consiguiente, no evaluaron correctamente que la revolución iba por el camino de los Soviets, no como una organización cualquiera sino como la forma de Estado que la revolución había creado. Por eso no vieron la República de los Soviets como forma de solución de la cuestión del poder en la revolución, y vacilaron con el “apoyo condicional” o el “control” sobre el Gobierno Provisional en lugar de llamar por la transferencia del poder a los Soviets.

No se puede decir que estas diferencias fueran desdeñables pero tampoco que fueran contradicciones insalvables. Eso explica por qué en cortísimo tiempo (diez días en Petrogrado!) Lenin puedo convencer a la gran mayoría del Partido de la corrección de sus tesis sobre la revolución. Lenin llegó a Petrogrado el 3 de abril, cerca de la medianoche. El día 4, inició su campaña exponiendo sus Tesis de Abril ante el Partido y ante las masas. Del 14 al 22 de abril, se realizó la Primera Conferencia del Comité de Petrogrado del Partido, donde se aprobaron sus propuestas. Del 24 al 29 de abril se llevó a cabo la VII Conferencia del Partido, donde nuevamente sus posiciones fueron adoptadas. De ahí en adelante, el Partido Bolchevique lucharía con claridad por ganarse a la clase obrera y el campesinado para la toma del poder.

D.R.

miércoles, abril 29

Revisar el viejo bolchevismo exige Lenin


Petrogrado (16 de abril de 1917).- El pasado 14, en la Primera Conferencia de la Ciudad de Petrogrado del Partido Bolchevique, Lenin presentó el “Informe sobre la situacion actual y la actitud ante el Gobierno Provisional”, del cual citamos algunos extractos:

"Nuestra línea política, expresada en resoluciones, fue elaborada progresivamente con mayor precisión que cualquier otro partido. Los sucesos, sin embargo, han creado una situación enteramente nueva. El principal error cometido por los revolucionarios es que miran hacia atrás, a las viejas revoluciones, cuando la vida nos proporciona muchas cosas nuevas que han de ser ubicadas en el contexto general de acontecimientos.

Las fuerzas motrices de la Revolución [de Febrero] fueron definidas por nosotros bastante correctamente. Los hechos han justificado nuestras viejas premisas bolcheviques pero el problema con nosotros es que los camaradas han querido permanecer “viejos” bolcheviques. El movimiento de masas ha estado confinado al proletariado y al campesinado. La burguesía europea occidental ha estado siempre opuesta a la revolución. Tal era la situación a la que hemos estado acostumbrados…

…Pero las cosas se presentaron diferentes. La guerra imperialista dividió a la burguesía europea, y esto creó una situación donde los capitalistas anglo-franceses, por razones imperialistas, se convirtieron en soportes de la revolución rusa. Los capitalistas británicos ingresaron en una conspiración con Guchkov, Miliukov y el alto mando de oficiales del ejército… La revolución ha ganado así un inesperado aliado. Como resultado, la revolución ha sido diferente de lo que cualquiera hubiera esperado. Hemos encontrado no sólo aliados en la burguesía rusa sino también entre los capitalistas anglo-franceses…

Y entonces, la revolución en su primera etapa se desarrolló de una forma que nadie había esperado… La situación es única en que ahora tenemos un poder dual… El Soviet es la realización de la dictadura del proletariado y los soldados, entre los últimos la mayoría es campesina. Por tanto, es una dictadura del proletariado y el campesinado. Pero esta “dictadura” ha entrado en un acuerdo con la burguesía…

…Y aquí es donde el “viejo” bolchevismo necesita ser revisado…

…La situación que ha surgido muestra que la dictadura del proletariado y el campesinado está entrelazada con el poder de la burguesía. Una situación extraordinariamente única. El pasado no tiene ejemplos de una revolución donde los representantes del proletariado revolucionario y el campesinado, aunque totalmente armados, llegan a una alianza con la burguesía, y aunque tienen el poder lo ceden a la burguesía…

La revolución burguesa en Rusia se ha completado en tanto el poder ha llegado a las manos de la burguesía…

…Aquí el “viejo bolchevique” replica: “No se ha completado –porque no hay dictadura del proletariado y del campesinado”. ¡Pero el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados es esa dictadura!

En los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados el alineamiento de fuerzas es tal que el poder ha pasado al Gobierno Provisional mientras los socialistas se contentan con “comisiones de contacto”…Uno debe estar ciego ante los hechos para no ver que en Rusia, aparte de los bolcheviques, no hay nada sino defensismo revolucionario y que eso ha triunfado en todas partes. El defensismo revolucionario significa la renuncia a todos los principios socialistas a los intereses depredadores del capitalismo, intereses que están escondidos detrás de la frase “defensa de la patria”; significa rendir la posición de uno a la pequeña burguesía…

…Lo esencial de la situación política de este momento es ser capaz de hacer que las masas vean la verdad…

Estamos aun en minoría y comprendemos la necesidad de ganar la mayoría. A diferencia de los anarquistas, necesitamos el Estado para la transición al socialismo…

…Los hechos han conducido a que la dictadura del proletariado y el campesinado esté entrelazada con la dictadura de la burguesía. La siguiente etapa es la dictadura del proletariado, pero el proletariado no está lo suficientemente organizado y educado; debe ser educado. Deberían organizarse Soviets de Diputados de Obreros y Soldados por todo el país, la vida misma lo demanda. No hay otro camino. ¡Esta es la Comuna de París!… Este es el tipo de Estado bajo el que es posible avanzar hacia el socialismo…

…La revolución rusa se ha erguido más alto: cualquier otro gobierno distinto del Soviet es imposible y eso es lo que la burguesía teme. Mientras los Soviets no hayan tomado el poder, nosotros no lo tomaremos. Una fuerza viva, sin embargo, puede empujar al Soviet a tomar el poder. De otro modo nunca saldremos de la guerra que los capitalistas están conduciendo engañando al pueblo. Todos los países están al borde de la ruina; el pueblo debe entender esto; no hay salida excepto a través de la revolución socialista…

…El gobierno debe ser derrocado pero nadie entiende esto correctamente. Mientras el Gobierno Provisional tenga el apoyo del Soviet de Diputados Obreros, no se puede “simplemente” derrocarlo. La única forma en que puede y debe ser derrocado es ganando a la mayoría en los Soviets. Una de dos: o adelante hacia el poder indivisible de los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados o respaldo a la guerra imperialista – no hay otra alternativa".

La Conferencia continuará en sesión hasta el 22 de abril. Dos días después se iniciará el VII Congreso de Toda Rusia del Partido Bolchevique.

Lenin: Sobre el retorno de los emigrados

Pravda Nº 34 del 16 (29) de abril de 1917

Los periódicos de hoy han publicado un telegrama firmado por P.B. Axelrod, L. Mártov, Riazanov, Lunacharsky y Natanson, que dice:

"Encontramos absolutamente imposible regresar a Rusia vía Inglaterra".

Otro telegrama firmado por Mandelberg, miembro de la Segunda Duma, profesor Reichesberg, Felix Kon, Ustinov, Balabanova, Andronikov y otros, dice:

“Vemos una salida en un acuerdo entre los gobiernos de Rusia y Alemania… por un intercambio de prisioneros… a cambio de la liberación de un número equivalente de alemanes civiles retenidos en Rusia”.

¿Por qué los caballeros de Russkaya Volya y Yedinstvo no declaran, también, a esos emigrados políticos como agentes alemanes?

N. Lenin

martes, abril 28

Stalin adopta las Tesis de Abril

Lenin y Stalin

Stalin, aún después de aceptar las Tesis de Abril de Lenin, no adoptó todas las políticas del líder. Lenin exigía la propiedad estatal de la tierra. Stalin continuó sosteniendo que eso alejaría a los campesinos que deseaban tener el control total sobre el campo. La tierra, insistía, debería ser transferida al campesinado sin condiciones. Quizá pensó que una vez que Lenin ganara experiencia directa con las condiciones rusas, vería el punto. Stalin también evitó la más provocativa de las consignas de Lenin sobre la guerra. Como Kámenev, Stalin omitía llamar a los soldados y trabajadores a transformar la “guerra imperialista” existente en una “guerra civil europea” entre los proletariados de Europa y sus burguesías. Kámanev y Stalin entendían que si los bolcheviques querían aumentar su popularidad, tenían que hacer énfasis en que eran el único partido en Rusia que podría traer la paz. Igualmente notable fue la elusión de Stalin de términos tales como “la dictadura del proletariado”. El tenía sus oídos abiertos a las actitudes de la sociedad. Los obreros y los soldados vieron la caída de la monarquía como el inicio de un orden de libertad y democracia. Ideas de dictadura eran consideradas como características de la monarquía derrocada en febrero de 1917. Stalin defendió sus ideas – y no fue él sino Lenin quien finalmente tuvo que enmendar su posición.

Mientras tanto el Gobierno Provisional se hundió en dificultades. La guerra continuaba y los ejércitos rusos parecían cada vez inferiores a sus enemigos alemanes. La dislocación de la economía empeoró. La provisión de alimentos cayó. Las fábricas enfrentaron el cierre cuando fallaron las entrega de metales, petróleo y otras materias primas. Los bancos cesaron de financiar a las empresas industriales. El sistema administrativo civil que había crujido bajo las tensiones de la guerra, empezó a colapsar. El transporte y las comunicaciones ya no eran confiables. Al mismo tiempo las demandas de la opinión popular se intensificaron. Los obreros clamaban mayor pago y empleo seguro. Los soldados en la guarnición apoyaban una política de paz: estaban horrorizados con la posibilidad de ser transferidos al frente. Los campesinos querían mayores precios para sus cosechas e insistían además en la posesión de todas las tierras agrícolas y en el fin de la guerra. Los dueños de tiendas y artesanos demandaban protección contra los intereses de los grandes negocios. Ucranianos, fineses y georgianos querían pruebas de que las autoridades de Petrogrado no los estaban poniendo en desventaja. El Gobierno Provisional hizo concesiones. Introdujo los tribunales arbitrales para las disputas industriales. Subió los precios pagados por el grano. Se hizo de la vista gorda con la insubordinación de la guarnición. Otorgó gran autonomía a los órganos locales de auto-gobierno. Prometió llevar a cabo elecciones para una asamblea constituyente a la primera oportunidad.

Los ministros se rehusaron a aprobar más reformas hasta la derrota de los Poderes Centrales. El problema menifiesto desde la Revolución de Febrero era que el Gobierno Provisional carecía de capacidad para contener a los grupos de la sociedad que exigían que se introduzcan reformas inmediatamente. El permiso del Soviet de Petrogrado había sido crucial para el establecimiento del primer gabinete. Los Soviets, los comités de fábricas, los comités del ejército y las comunas de las villas procedieron a restringir la capacidad de los ministros para gobernar. Las fuerzas armadas estaban incapacitadas para forzar la voluntad del Gobierno Provisional debido a que los soldados de la guarnición ignoraban las órdenes que no les eran de su agrado. La policía siempre había sido inútil para enfrentar la desobediencia civil – de cualquier forma ellos se habían desbandado cuando la monarquía imperial fue derrocada.

Si Stalin tenía algunas dudas acerca de seguir a Lenin, ellas fueron disipadas por los sucesos en Petrogrado. El Ministro de Asuntos Exteriores Pável Miliukov había enviado una nota diplomática a Londres y París afirmando que los objetivos de guerra rusos permanecían habían sido bajo Nicolás II. Desde que esos objetivos incluían expansión territorial a expensas del Imperio Otomano hubo mucha repulsa popular entre los obreros y soldados de la capital. El Gobierno Provisional había llegado al poder con el apoyo del Soviet de Petrogrado en el entendido de que la guerra sería peleada defensivamente y que el expansionismo había sido rechazado. El 20-21 de abril una manifestación política contra el gabinete fue apoyada por los líderes mencheviques y socialistas-revolucionarios del Soviet de Petrogrado. Manifestaciones similares ocurrieron en otras ciudades a través del país. Algunos bolcheviques en Petrogrado llamaron a un levantamiento armado contra el Gobierno Provisional, y Lenin tuvo que desautorizarlos como representantes de su Partido. Todo el caso Miliukov jugó a favor de Lenin. Para muchos bolcheviques todavía no convencidos así como para un número creciente de obreros y soldados, los hechos habían probado que él estaba en lo correcto y que los mencheviques y socialistas-revolucionarios eran los culpables por haber confiado en el Gobierno Provisional.

La opinión en el bolchevismo giró definitivamente a favor de Lenin cuando ganó el apoyo de aquellos que habían estado al lado de Kámenev y Stalin en marzo. Lenin logró esto imponiendo su status y personalidad ante los oyentes y los lectores, y tuvo la ventaja de que muchos veteranos bolcheviques –aunque no habían desarrollado exactamente sus ideas sobre estrategia- se sentían incómodos de ofrecer apoyo aunque sea condicional al Gobierno Provisional conducido por los liberales. Kámanev también se alineó con él. Lenin por su parte abandonó algunos de sus más estridentes consignas. No continuó demandando la transformación de “la guerra imperialista en una guerra civil europea”. Temporalmente cesó de urgir en público “la dictadura” y la “guerra revolucionaria”. Y aunque Lenin no había hecho todavía todos los ajustes requeridos por el entorno político ruso, Kámenev pensó que no era el fanático revolucionario que apareció en la Estación Finlandia. Stalin se formó la misma opinión, y poniendo a un lado su anterior actitud conciliadora con el Gobierno Provisional, se convirtió en un inequívoco abogado del leninismo. Miliukov completó el trabajo por Lenin. Y cuando la Conferencia del Partido Bolchevique empezó el 24 de abril, el sabía que la victoria sería suya.

Extracto de Stalin: A biography de Robert Service, Belknap Harvard, 2004. Traducción propia.

lunes, abril 27

Inauguran Primera Conferencia de la Ciudad de Petrogrado del Partido Bolchevique

Petrogrado (14 de abril de 1917).- Se inauguró el día de hoy la Primera Conferencia de la Ciudad de Petrogrado del Partido Bolchevique.

La reunión general de los bolcheviques de la capital discutirá las ideas expuestas por Lenin, el líder del Partido, desde su regreso a Rusia del exilio. Durante los días que van desde su arribo a Petrogrado hasta la fecha, Lenin se ha dedicado de lleno a exponer sus tesis políticas en distintas reuniones y mítines en su Partido, en los sindicatos y en la guernición de soldados.

Durante el desarrollo de esa campaña frenética por ganar a su lado a los cuadros de su Partido y a las obreros y soldados de base, Lenin ha tenido un éxito inusitado teniendo en cuenta que sólo ha tenido diez días para hacerlo. Empezando por el radical distrito de Viborg, Lenin ha ganado varios comités distritales de Petrogrado y a líderes del Comité Central, como Stalin, que ahora se alinean tras las posiciones "leninistas".

Fuentes conocedoras de los entretelones del debate en el Partido aseguran que Lenin se anotará una victoria en esta Conferencia de la capital, lo que sería un gran paso en camino a la Conferencia de Toda Rusia del Partido Bolchevique a realizarse el 24 del presente mes.

Stalin: La tierra para los campesinos


El joven Stalin
Pravda Nº 32 del 14(27) de abril de 1917

Los campesinos de la provincia de Riazán se han dirigido al ministro Shingariov, comunicándole que van a labrar las tierras que dejan sin cultivar los terratenientes, aunque éstos no den su consentimiento. Los campesinos señalan cuán funesto es que los terratenientes no siembren, y declaran que el único medio para asegurar el pan, tanto de la población en la retaguardia como del ejército en el frente, es labrar sin demora esas tierras incultas.

En respuesta a ello, el ministro Shingariov prohibe terminantemente que se labre la tierra sin permiso para ello, diciendo que lo contrario sería una “usurpación”, e invita a los campesinos a esperar a la reunión de la Asamblea Constituyente: ésta, según el ministri, lo resolverá todo.

Y como no se sabe cuándo se reunirá la Asamblea Constituyente, como su convocatoria es aplazada por el Gobierno Provisional, del que forma parte el señor Shingariov, resulta que, de hecho, la tierra debe seguir sin labrar, los terratenientes continúan poseyéndola, los campesinos siguen sin tierra y Rusia –los obreros, los campesinos y los soldados- sin el suficiente pan.

Toda eso para que los terratenientes no se sientan perjudicados, aunque Rusia se vea atenazada por el hambre.

Tal es la respuesta del Gobierno Provisional, del que forma parte el ministro Shingariov.

Esa respuesta no nos asombra: ¿qué son para ellos los campesinos? ¡Lo importante es que los terratenientes prosperen!

Por eso nosotros decimos a los campesinos, a todos los campesinos pobres de Rusia, que tomen su causa en sus propias manos y que ellos mismos la impulsen adelante.

Los llamamos a organizarse y a formar Comités campesinos revolucionarios (de subdistrito, de distrito, etc.), a posesionarse de las tierras de los terratenientes a través de dichos Comités y a cultuvarlas sin autorización y de manera organizada.

Los llamamos a realizar esto sin dilación alguna, sin esperar a que se reúna la Asamblea Constituyente y sin prestar atención a las reaccionarias prohibiciones ministeriales, que ponen barreras a la revolución.

Se nos dice que la incautación inmediata de las tierras de los terratenientes minaría la “unidad” de la revolución, desgajando de ésta de a las “capas progresivas” de la sociedad.

Pero sería ingenuo pensar que se puede impulsar la revolución sin romper con los fabricantes y con los terratenientes.

¿Acaso al implantar la jornada de ocho horas los obreros no “desgajaron” de la revolución a los fabricantes y a sus afines? ¿Quién osará afirmar que la revolución ha salido perdiendo al aliviar la situación de los obreros mediante la reducción de la jornada de trabajo?

El cultivo no autorizado de las tierras de los terratenientes y la incautación de estas tierras por los campesinos “desgajarán”, sin duda, de la revolución a los terratenientes y a sus afines. Pero ¿quién osará afirmar que, al unir en torno a la revolución a los millones y millones de campesinos pobres, debilitamos las fuerzas de la revolución?

Quien quiera influir en el desarrollo de la revolución debe comprender bien de una vez para siempre:

1) que las fuerzas principales de nuestra revolución son los obreros y los campesinos pobres, quienes, por causa de la guerra, han sido vestidos con el uniforme de soldado;
2) que, a medida que la revolución se profundiza y se va extendiendo, los llamados “elementos progresivos” –progresivos de palabra y reaccionarios de hecho– irán “desgajándose” inevitablemente de ella.

Sería una utopía reaccionaria frenar este beneficioso proceso de depuración de la revolución de “elementos” innecesarios.

La política de espera y aplazamiento hasta que se convoque la Asamblea Constituyente, la política de renuncia “temporal” a la confiscación -recomendada por los populistas, los trudoviques y los mencheviques-, la política de zigzags entre las clases (“¡cuidado con agraviar a nadie!”) y de vergonzoso marcar el paso sin moverse del sitio, no es la política del proletariado revolucionario.

La marcha victoriosa de la revolución rusa barrerá esa política como un trasto inútil, sólo deseable y ventajoso para los enemigos de la revolución.

K. Stalin

domingo, abril 26

La autocrítica de Stalin


Stalin. 1903

El período de la nueva orientación del Partido (marzo-abril).

Los principales hechos de este período son:

a) el derrocamiento del zarismo;
b) la formación del Gobierno Provisional (dictadura de la burguesía);
c) la aparición del Soviet de Diputados Obreros y Soldados (dictadura del proletariado y el campesinado);
d) poder dual;
e) la manifestación de abril;
f) la primera crisis de poder.

La característica principal de este período es el hecho de que existían juntos, lado a lado y simultáneamente, la dictadura de la burguesía y la dictadura del proletariado y el campesinado; el último confiaba en el primero, creía en los esfuerzos por la paz, voluntariamente cedió el poder a la burguesía y se convirtió en un apéndice de la burguesía. No había aún serios conflictos entre las dos dictaduras. De otro lado, existía el “Comité de Contacto”.

Este fue el más grande punto de viraje en la historia de Rusia y un punto de viraje sin precedentes en la historia de nuestro partido. La vieja plataforma prerrevolucionaria de derrocamiento directo del gobierno era clara y definida pero no era adecuada a las nuevas condiciones de lucha. Ya no era posible luchar directamente por el derrocamiento del gobierno porque éste estaba conectado con los Soviets -entonces bajo la influencia de los defensistas-, y el Partido habría tenido que llevar adelante una guerra contra el gobierno y los Soviets, una guerra más allá de sus posibilidades. Tampoco era posible una política de apoyo al Gobierno Provisional porque éste era un gobierno del imperialismo. Bajo las nuevas condiciones de lucha, el Partido había adoptado una nueva orientación. El Partido (su mayoría) siguió su camino hacia esta nueva orientación. Adoptó la política de presión sobre el Gobierno Provisional a través de los Soviets en la cuestión de la paz y no se aventuró a dar un paso adelante, pasando de la vieja consigna de la dictadura del proletariado y el campesinado a la nueva consigan del poder a los Soviets. El objetivo de esta política intermedia fue hacer que los Soviets comprendan la real naturaleza imperialista del Gobierno Provisional sobre la base de cuestiones concretas de la paz, y en este camino separar a los Soviets del Gobierno Provisional. Pero ésta fue una posición profundamente errónea porque daba lugar a ilusiones pacifistas, llevando agua al molino del defensismo y obstaculizando la educación revolucionaria de las masas. En esa época, yo compartí esta equivocada posición con otros camaradas del Partido y las abandoné plenamente a mediados de abril, cuando me adherí a las tesis de Lenin. Una nueva orientación era necesaria. Esta nueva orientación del Partido fue dada por Lenin en sus célebre Tesis de Abril... ¿Había discrepancias entre el Partido y Lenin en ese momento? Sí, las había. ¿Cuánto duraron esas discrepancias? No más de dos semanas. La Conferencia local de la organización de Petrogrado (en la segunda mitad de abril) que adoptó esas tesis, marcó el punto de viraje del desarrollo de nuestro Partido. La Conferencia de Abril de Toda Rusia (a fines de abril) simplemente completó a escala nacional el trabajo de la Conferencia de Petrogrado, reuniendo al noventa por ciento del Partido en torno a esta posición.

Ahora, siete años después, Trotsky recuerda maliciosamente las discrepancias pasadas entre los bolcheviques y las presenta casi como una lucha entre dos grupos dentro del bolchevismo. Sin embargo, en primer lugar, Trotsky desgraciadamente exagera e infla el asunto porque el Partido Bolchevique ha vivido esas discrepancias sin la más ligera conmoción. En segundo lugar, nuestro Partido sería una casta y no un partido revolucionario si no permitiera matices de opinión en sus filas. Más aún, es bastante conocido que hubo discrepancias entre nosotros aún antes de eso, por ejemplo durante la Tercera Duma, pero ellas no remecieron la unidad de nuestro Partido. En tercer lugar, no estaría fuera de lugar preguntar cuál fue entonces la posición del mismo Trotsky quien ahora se regodea con tanto entusiasmo con las discrepancias pasadas entre los bolcheviques. Lentsner, el llamado editor de las obras de Trotsky, nos asegura que las cartas de Trotsky desde Estados Unidos (marzo) “anticipaban en toda su extensión” las Cartas desde lejos de Lenin (marzo) que sirivieron de base a las Tesis de Abril de Lenin. Eso es lo que dice: “anticipaba en toda su extensión”. Trotsky no objeta esta analogía, aparentemente la acepta con agradecimientos. Pero, en primer lugar, las cartas de Trotsky “no se asemejan en lo mínimo” a las cartas de Lenin ni en espíritu ni en conclusiones porque ellas reflejan plena y totalmente la consigna anti-bolchevique de Trotsky de “sin zar, por un gobierno obrero”, una consigna que implica una revolución sin el campesinado. Es suficiente echar un vistazo a las tesis de las dos series de cartas para convencerse de esto. En segundo lugar, si lo que dice Lentsner es verdad, ¿cómo explicamos el hecho de que Lenin al día siguiente de su arribo del extranjero consideró necesario disociarse de Trotsky? ¿Quién no conoce las reiteradas afirmaciones de Lenin de que la consigna de Trotsky: “sin zar, por un gobierno obrero” era un intento de “dejar de lado el aún vigoroso movimiento campesino”, que esta consigna significa “jugar a la toma del poder por un gobierno obrero”.

¿Qué puede haber en común entre las tesis bolcheviques de Lenin y el esquema anti-bolchevique de Trotsky con su “juego a la toma de la poder”?... ¿Con qué propósito Lentsner considera necesario hacer ese arriesgado agregado a la colección de leyendas acerca de nuestra revolución con otra leyenda sobre las cartas de Trotsky “anticipando” las bien conocidas Cartas desde lejos de Lenin?

Es sabido que un tonto complaciente es más peligroso que un enemigo.


Extracto de Trotskyism or Leninism? (Speech Delivered at the Plenum of the Communist Group in the A.U.C.C.T.U.), del 19 de Noviembre de 1924. Traducción propia